lunes, enero 29, 2007

AMERICANOS EN SICILIA, EL ULTIMO BANDIDO (Y II)

El director italiano Francesco Rosi eligió rodar su película 'Salvatore Giuliano' en los mismo escenarios en los que vivera el bandido. Y para rodar la escena de la matanza de Portella delle Ginestre, eligió filmar en el mismo lugar, contando con los vecinos del pueblo para reproducir un episodio del que muchos habían sido testigos. Al oir las fingidas ametralladoras la gente comenzó a correr y girtar presa del pánico, reviviendo lo que apenas diez años antes había sido real. Once muertos, más de treinta heridos. Los autores de la matanza son, todavía hoy, un misterio. Está demostrado que las balas disparadas procedían de ametralladoras Beretta, armamento del que no disponían los hombres de Giuliano. Sí estaban entonces en propiedad de grupos neofascistas. El 22 de junio del mismo año la banda de Giuliano asaltó las sedes del Partido Comunista y de las Cámaras del Trabajo de la zona. Poco después, las victorias de la Democracia Cristiana comenzaban a alejar el miedo al 'peligro comunista', y con ello hacían de Giuliano un elemento incómodo, un antiguo aliado con sufiente información. Li Causi, lider comunista siciliano, se dirigía al bandido a través de la prensa para pdeirle que diera información, nombres sobre los autores de Portella, advirtiéndole de que el primer ministro, el siciliano Scelba, podía estar ya planenando la muerte del bandido: "¿No comprende que Scelba va a hacer que le maten?".
En verano de 1950 comenzaba el juicio a los hombres apresados de Giuliano. La matanza de Portella podía ser esclarecida. Un mes después aparece el cadáver de Salvatore Giuliano, muerto en un patio de Castelvetrano a manos de los carabinieri, según la versión oficial. Al poco tiempo Gaspare Pisciotta, lugarteniente de Giuliano, es capturado. Muchos lo señalan como autor material de la muerte del bandido, aunque otros señalan que fue el mafioso local el que mató a Giuliano mientras dormía en la casa de un abogado notorio del pueblo. Pisciotta, en realidad agente de los carabinieri, disponía de un pase especial de la policía para moverse por la isla. Tras su detención, Pisciotta avisó de que iba a revelar informaciones clave para entender la alianza mafia-bandidos-carabinieri así como la verdad sobre Portella delle Ginestre. En la cárcel, a la espera de juicio, se dedicó a escribir su autobiografía. Esta terminaría precipitadamente una mañana en que Pisciotta fue envenenado con estricnina en el café. Elementos mafiosos fueron los encargados de borrar testimonios incómodos. Por supuesto, la autobiografía de Pisciotta jamás fue encontrada.
CONCLUSIONES. A día de hoy, las claves para entender qué hay tras la matanza de Portella delle Ginestre apuntan alto: Casarubea ofrece informaciones importantes que han sido obviadas por la investigación judicial:
-La carta que Giuliano recibió justo antes de Portella. Tras leerla, Giuliano dijo a sus hombres que la hora de la liberaciónb estaba cerca. Nadie sabe quién escribió aquella carta.
-Tras Portella, el jefe de la policía de Sicilia se reunión con mafisos de Monreale en la capital romana. Allí se tuvo una delcaración escrita por Giuliano que nunca más apareción.
-El mismo jefe de la policía mantuvo contacto con Giuliano, y al menos en una ocasión se reunió con Giuliano.
-En días anteriores a Portella se vio en la zona a J.J. Angelton, jefe del X-2, contraespionaje americano. También en la zona está testificada la presencia de Lucky Luciano, boss americano con excelentes relaciones profesionales con los servicios secretos.
-Sicilia estaba siendo caldo de cultivo para grupos neofascistas paramilitares vigilantes de alejar el voto de izquierdas de las instituciones.
Según las investigaciones de Casarrubea, mostradas en la obra de Joan Queralt ('Crónicas mafiosas', editado en Cahoba), la banda de Giuliano fue un pelotón de ejecución en manos de grupos fascistas que operaban en el proyecto de restauración del fascismo: La Escuadra de Acción Mussolini, Batallón Vega de la décima Mas de Junio Valerio Borghese, yl el Frente Antibolchevique. Estos grupos gozarían de la proteción del ministro Scelba, y contarían con el apoyo de los servicios secretos americanos.
Giuliano y su banda se hizo ver en la mañana de Portella. Querían o debían ser vistos, siguiendo las instrucciones dadas. A unos pastores se dirigió para decirles: "id y decid que somos quinientos". Quinietos eran precisamente los hombres que formaban el Batallón vega. Quizá Giuliano estaba dando una pista de quiés estaba detrás, porque la banda de Giuliano no era, ni mucho menos, tan numerosa.
El nombre de Fra Diavolo, muy presente en la novela de Mario Puzo e indudablemente relacionado con Portella, no aparece ni una sola vez en las actas judiciales. Su vida en los años anteriores pasa por Sicilia, donde forma parte de los hombres de Giuliano, y Florencia donde regenta una trattoria en la que recive a hombres de los servicios secretos. Está demostrada su presencia en la mañana del primero de mayo, y es evidente su relación como confidente con la policía. Su muerte a manos de los carabinieri podría esconder los mismos motivos que la muerte de Giuliano y Pisciotta.

jueves, enero 25, 2007

AMERICANOS EN SICILIA, EL ÚLTIMO BANDIDO (I)

Ya en alguna ocasión me he referido a los hechos del día primero de mayo de 1947, cuando las montañas de Montelepre presenciaron la matanza de once personas, entre ellas varios niños, a manos de un supuesto ataque de la banda del bandido Salvatore Giuliano. Como ya se ha dicho, pocas cosas en esta historia estan claras, salvo esa misma: que nadie ha pagado por esas muertes. Las investigaciones de G. Casarubea, historiador siciliano residente en Partinico e hijo a la vez de un sindicalista asesinado por elementos mafiosos, arrojan mucha luz a un crimen que muchos califican de Estado.
En primer lugar hay que reseñan que no existe una valoración clara de la figura de Giuliano. Su vida ha sido novelada -por Mario Puzo- y llevada al cine con más o menos éxito (Francesco Rosi da una lección magistral de cine y política en su cinta, y Cristopher Lambert fracasa en la adaptación al cine de la novela).
¿Cómo fue la vida del bandido? ¿Fue un Robin Hood siciliano? ¿Fue amigo o enemigo del pueblo? A su espalda descansan hoy más de 400 víctimas, entre ellas hombres del cuerpo de carabineros, pero también muchos sospechosos de traición y simples sindicalistas que murieron cuando Giuliano puso al comunismo como la lacra a combatir. Célebre es su carta al presidente Truman, en la que un periodista norteamericano hizo de mediador, notable aportación al género epistolar en la que Giuliano se ofrecía como cabeza de un ejército enrabietado por el "intolerable aullido de los perros comunistas".
¿Qué hay de oculto en la historia del último bandido? ¿Luchó contra la mafia de la época, o era un protegido suyo? ¿Eran mafia, bandidos y carabineros una sola cosa, como la Trinidad, como dijera Gaspare Pisciotta, lugarteniente de Giuliano?
Sin lugar a dudas, la relación entre bandidos y mafia es íntima desde 1860, primeros años en que se da una porganización criminal estructurada en la isla. Cuando los bandidos secuestraban a alguien, los familiares sabían a quién dirigirse, es de cir, al mafioso local. La mafia hacía de intermediaria en los secuestros a cambio de una comisión, pero su colaboración no quedó ahí. Cuando la causa de los bandidos comenzaba a flaquear, la moda del separatismo los volvió a poner en guardia. Tras la creación del nuevo estado italiano surgido tras la Segunda Guerra Mundial, las voces separatistas en Sicilia se mezclaban entre izquierdistas y neofascistas que, escondidos en la isla, empezaban a organizar facciones armadas dispuestas a frenar el auge del comunismo.
El frente separatista llegó a organizar una revuelta en la que Giuliano colaboró atacando cinco cuarteles de Carabinieri, aunque la rebelión fue aplastada.
Cuando el separatismo pasó a mejor vida, Giuliano se ofreció a la única causa en la que encontraría dinero y poder a su servicio: el anticomunismo. En abril de 1947 las fuerzas izquierdistas agrupadas en el Bloque Popular obtuvieron el 30% del voto en las elecciones a la asamblea regional de Sicilia. Días después, el primero de mayo iba a servir para celebrar la victoria de las clases populares. Muchos vecinos de Montelepre y pueblos de la zona acudieron a las montañas para festajar, entre discursos y bailes, los tiempos de esperanza que estaban creando. Pero algunas personas tenían otro plan.

miércoles, enero 17, 2007

LAS AMISTADES PELIGROSAS


La vida y la muerte de Salvo Lima son el mejor ejemplo para explicar cómo se relacionan mafia y política en Sicilia. Protegido del alcalde palermitano Vito Ciancimino, político salido de los años democrisitanos de Amintore Farfani, Salvo Lima fue responsables del llamado 'Saqueo de Palermo' de los primeros años sesenta. Una década en la que la ciudad pasó a ocupar miles de nuevas hectáreas, con el consiguiente llenado de bolsillos para promotres y constructores de oscura procedencia. La jugada fue preciosa. Uno de los oficiosamente responsables de construir una considerable cantidad de edificios resultó ser el guarda que vigilaba la obra. Y así muchos más. Políticos como Lima y Ciancimino se llenaron los bolsillos de una manera exagerada. Fue la época en que Cosa Nostra vio en el hormigón un gran filón que explotar. Claro que para ello necesitaba una alianza con los principales responsables políticos, léase Democracia Crisitana, léase Ciancimino, alcalde de Palermo, léase Salvo Lima, y léase grandes hombres de Roma, con Giulio Andreotti en los primeros puestos.
Peor nada dura cien años, ni siquiera el salvaje asalto al tesoro público que estos hijos de la iglesia practicaron. La subida al poder en Cosa Nostra de los corleoneses puso en el punto de mira a los 'amigos políticos'. La alianza político-mafiosa pasaba a ser una discreta relación que acabaría disolviendose en los años del maxiproceso, allá por 1986.
El maxiproceso a la mafia no terminaba de inquietar a los grandes hombres de honor. La consigna era que todo el juicio y sus sentencias acabarían refutadas por el tribunal Supremo y Constitucional. De ello se encargarían los políticos afines. Pero no fue así. Ni siquiera los políticos pudieron actuar contra la labor de los jueces antimafia. En los primeros días de 1992 la sentencia del maxiproceso se ha´cía efectiva. No cabían más reclamaciones. No había más recursos. Los grandes capos irían a la cárcel, y sus fortunas pasarían a ser de dominio público. Antes de eso, Salvo Lima se había ido con la música a otra parte, concretamente a la Eurocámara, donde fue parlamentario.Cosa Nostra entendió su 'retirada' a Europa como un abandono. Lima no cumplió su parte del trato, y abandonó a la mafia cuando más se le necesitaba.
Si las sentencias del maxiproceso se cumplían, Cosa Nostra iba a hacer cumplir también las suyas. El 12 de marzo de 1992 un comando acababa con la vida de Salvo Lima en el barrio residencial de Mondello. No sería el único. También caería Ignazio Salvo, uno de los hombres más ricos de la isla, hombre de honor de la famillia de Salemi y puente entre la familia mafiosa y la Democracia Cristiana de Sicilia y Roma.
El juez Giovanni Falcone vio en el asesinato de Lima el principal signo de que algo estaba cambiando: Cosa Nostra estaba cumpliendo sus sentencias. Sabía que él mismo estaba en la lista. Si el maxiproceso tenía un final de cárcel para los mafiosos, sus responsables también tendrían un final. Y los políticos 'amigos' que dejaron actuar a los jeces también. Por eso Salvo Lima está muerto.

jueves, enero 11, 2007

Y de Nápoles, ¿Qué?

Maravillado ante la rapidez de la justicia, no encuentro ni una sola noticia sobre Nápoles en los últimos días-meses. ¿Solucionado? A mediados de octubre estuve en Nápoles, comprobando, como era de esperar, que todo seguía igual. A mi regreso a España encuentro en El País: 'Nápoles, fuera de control'. ¿En serio? ¿Podía uno concebir que la ciudad donde ha estado paseando, comiendo, disfrutando, bebiendo, sea un lugar fuera de control del Estado? Así es, así era. Lo bonito era ver que para el periódico, alarmado, debía de ser ya una situación insostenible, clamando al cielo. La realidad es que la situación ni era tan mala, ni era tan nueva. De hecho, un mes y medio después no encuentra uno ni rastro en los periódicos. A día de hoy pueden ser 20 los muertos en este 'rebrote' violento qye ya acabó. Muchos, sí señor, pero nada que ver con las guerras de los años ochenta, con más de dos muertos al día en un año. En fin, esperemos que no haya mucho por publicar en la sección Internacional para volver a escuchar algo sobre Nápoles. O a algún muerto espectacular. Es la única realidad de Nápoles que merece la atención. Lo demás, haganme caso, minucias. Como si no existiera.

lunes, noviembre 20, 2006

"Yo sé y tengo pruebas", por Roberto Saviano

Extraído de Rebelion.org

Nuovi Argomenti / Nazione indiana
Traducido para Encontrarte, Rebelión y Tlaxcala por Gorka Larrabeiti

... porque pese a todo, la verdad existe.

Victor Serge

Yo sé y tengo pruebas. Yo sé cómo se originan las economías y dónde toman su olor. El olor del éxito y el de la victoria. Yo sé qué rezuman las ganancias. Yo sé. Y la verdad de la palabra no hace prisioneros porque todo lo devora y de todo es prueba. Y no debe arrastrar contrapruebas ni tramar sumarios. Observa, sopesa, mira, escucha. Sabe. No condena a ninguna celda y sus testigos no se retractan. Nadie se arrepiente. Yo sé y tengo las pruebas. Yo sé dónde se desvanecen los manuales de economía transformando sus fractales en materia, cosas, hierro, tiempo y contratos. Yo sé. Y lo saben mis pruebas, que no están escondidas en un pen drive a salvo en algún agujero bajo tierra. No tengo vídeos comprometedores en ningún garaje escondido de ningún pueblito inaccesible en la montaña. Tampoco poseo documentos en ciclostilo de los servicios secretos. Las pruebas son irrefutables por ser parciales, grabadas con el iris, contadas con palabras y templadas con emociones que han rebotado en hierro y madera. Yo veo, intuyo, miro, hablo, y así testifico, fea palabra que todavía puede valer cuando susurra: “es falso” al oído de quien escucha cantilenas rimadas y acariciadas por los mecanismos de poder. La verdad es parcial; en el fondo, si se pudiera reducir a una fórmula objetiva, sería química. Yo sé y tengo las pruebas. Luego cuento. Cuento estas verdades.
Siempre intento calmar esta ansiedad que se me desata cada vez que camino, cada vez que subo escaleras, cojo ascensores, cuando me limpio las suelas en los felpudos y cruzo umbrales. No puedo frenar este perenne reconcomio del alma por cómo se han construido los edificios y las casas. Y si luego tengo a alguien al alcance de la palabra logro controlarme a duras penas sin contarle cómo van para arriba pisos y balcones hasta el tejado. No es un sentido de culpa universal lo que me domina, tampoco la redención moral que se siente por quien ha sido desplazado del sendero de la historia. Más bien intento desmontar ese mecanismo brechtiano que se ha vuelto connatural en mí de pensar en las manos y los pies de la historia, o sea, más en los cazos siempre vacíos que condujeron a la toma de la Bastilla que en las proclamaciones de la Gironda y los jacobinos. No puedo dejar de pensar en ello. Siempre caigo en este vicio. Como quien mirando un Veermer pensase en quién habrá empastado los colores, o en quién habrá montado el lienzo en el marco, o en quién habrá engarzado los pendientes de perlas, en vez de contemplar el retrato. Pura perversión. Ni queriendo consigo olvidarme de cómo funciona el ciclo del cemento cuando veo un tramo de escalera, y el hecho de ver una vertical de ventanas no me distrae de cómo se monta la torre del andamiaje. No consigo hacer como si nada. No consigo ver sólo las paredes sino que pienso en la masa y la paleta. Pienso hasta en los callos que produce el mango de madera del fratás, pienso en cómo tiran las muñecas al revocar. Será que a lo mejor quien nace en ciertos meridianos tiene una relación con algunas sustancias de manera singular, única. Una relación que, en otros lugares, no podría ser sino distinta. No toda la materia se percibe igual en todas partes. No sé, creo que en Qatar el olor del petróleo y de la gasolina evocará sensaciones y sabores de residencias inmensas, monocultivos y gafas de sol y limusinas aunque, quizá en el día a día, el tufo de gasolina y petróleo se sienta menos que en Madrid. El mismo olor ácido del crudo creo que en Minsk evocará caras oscuras, fugas de gas y ciudades ahumadas mientras en Bélgica ha de evocar el olor a ajo de los italianos y el de cebolla de los magrebíes, cuerpos que se sumían en las minas. Lo mismo sucede con el cemento en el sur de Italia. El cemento. Petróleo del sur. Todo nace del cemento. No existe imperio económico nacido en el mediodía que no pase por la construcción. Contratas, concursos públicos, canteras, cemento, grava, argamasa, ladrillos, andamios, obreros. Los pertrechos de un empresario italiano son éstos. El empresario italiano que no tiene los pies de su imperio (principado o feudo de infanzón) en el cemento no tiene esperanza alguna. Hay que imaginarse su maletín similar al que hace años producía la MicroMachine. Un maletín para niños, que se abría y de cuyas paredes salían microhormigoneras y obreros enanitos, trompas para desescombrar y grúas. Habría que imaginar así el maletín de todo aquel que esté por la labor de convertirse en empresario potente y triunfante. Es el oficio más simple para hacer dinero en el menor tiempo posible, ganarse la confianza, contratar personal al son que marcan las elecciones, repartir sueldos, acaparar financiación, multiplicar el rostro de uno en virtud de la fama de los edificios que se construyen. El talento del constructor es el del mediador y el del buitre. Posee la paciencia del cartujo curtido en documentación burocrática, esperas interminables, permisos sedimentados como lentas gotas de estalactitas. Y además el talento rapaz que le permite planear sobre terrenos insospechables, hacerse con ellos por cuatro perras y después guardarlos hasta que todos y cada uno de sus centímetros, todos y cada uno de sus agujeros se puedan revender a precios exponenciales. El empresario rapaz sabe bien cómo valerse del pico y las garras. Los bancos italianos saben conceder a los constructores el máximo crédito; digamos que los bancos italianos parecen edificados para los constructores. Y en caso de que el empresario no tenga mérito alguno, en caso de que las casas por construir no le bastaran como aval, siempre habrá algún buen amigo del constructor que lo avale. La concreción del cemento y de las habitaciones es la única materialidad verdadera que conocen los bancos italianos. La investigación, los laboratorios, la agricultura o la artesanía, los directores de banco se los imaginan como territorios vaporosos, hiperuránicos y carentes de gravedad. Cuartos, pisos, azulejos, tomas telefónicas y eléctricas. Yo sé y tengo las pruebas. Sé cómo está construida media Italia. Más de media. Conozco las manos, las empresas, los proyectos. Y la arena. La arena con que se han levantado edificios y rascacielos. Barrios, parques, chalets. En Castelvolturno nadie olvida las infinitas colas de camiones que saqueaban la arena del río Volturno. A partir de los años 70. Camiones en fila, que atravesaban tierras orilladas por campesinos que jamás habían visto semejantes mamuts de hierro y goma. Habían conseguido quedarse, resistir sin emigrar y estaban arramblando con todo delante de sus narices. Ahora aquella arena está en las paredes de los bloques de viviendas de los Abruzos, en las casas de Varese, Asiago, Génova. Ahora ya no es el río el que va a dar a la mar, sino la mar la que entra en el río. Ahora en el río Volturno se pescan lubinas y ya no hay campesinos. Sin tierra, empezaron a cultivar búfalas, y después empezaron a montar empresitas de construcción con nigerianos y surafricanos sustraídos a las labores de temporero, y cuando no se asociaron con las empresas de los clanes, conocieron muerte precoz. Yo sé quien ha construido Emilia Romaña, los barrios nuevos de Milán, yo sé quién construye las villas en Toscana, las empresas de Michele Zagaria, uno de los delincuentes más buscados, que trabajan mediante subcontratación en media Italia. Las ventajas que tienen estas empresas y sus clientes son infinitas; saquean los áridos de colinas y montañas. A las empresas de extracción se les autoriza obtener cantidades mínimas, pero en realidad muerden, devoran montañas enteras. Toneladas de cantos a bajo coste salen de estos lugares. Grava a coste cero que volverá competitivas las compañías del norte de Italia mientras en media Europa intentan acapararla puesto que está convirtiéndose en mercancía cada vez más escasa. No en el sur. Donde no queda nada por excavar, construir ni levantar. Yo sé y tengo las pruebas. Aquí la deportación de las cosas ha seguido a la de los hombres. Montañas y colinas despedazadas y amasadas en cemento acaban por todas partes. De Tenerife a Sassuolo. A menudo, mientras las compañías de los clanes perforan, rompen por error una capa acuífera y las canteras se convierten en lagos artificiales. Podría parecer un freno a la carrera devoradora de los constructores. No lo es. Al gestionar los clanes también los residuos tóxicos, se hacen con contratas para la eliminación de venenos industriales, y haciendo como que los eliminan en vertederos inexistentes, se adjudican la eliminación de materiales de desecho peligrosos a precios tan bajos que no hay empresa europea capaz de competir con ellos. No se trata de eliminar, sino de tirar. En realidad las compañías no tienen ningún lugar donde eliminar los desechos tóxicos ni tampoco instalaciones adecuadas para ello. Los hunden en las lagunas. De modo que no sólo ganan con la extracción abusiva sino que crean un lugar donde esconder residuos tóxicos. Así se puede obtener dinero fresco y hacer que las propias compañías resulten aún más competitivas de cara al servicio subcontratado de los mejores constructores en circulación. Una vez, en un viejo restaurante de San Felice a Cancello, conocí a Don Salvatore. Un viejo capataz. Era una especie de mortaja ambulante, no pasaba de los 70 años, pero aparentaba más de 80. Me contó que durante diez años tuvo el encargo de repartir en las hormigoneras polvo de extracción de humos. Toneladas de cemento amasado con polvo venenoso cuya eliminación habría acarreado costes altísimos en los presupuestos de las empresas. Con la mediación de las compañías de los clanes camorristas, los costes se rebajaron y la eliminación oculta en el cemento se convirtió en la cinética que permite aún a las empresas presentarse a concursos de contratación con precios de mano de obra china.
Ahora garajes, paredes y descansillos almacenan venenos en su vientre. No sucederá nada hasta que se agrieten y quizá algún obrero magrebí respire el polvo y la palme al cabo de unos años culpando a la mala suerte de su cáncer. Los empresarios italianos pujantes no tienen mayor fuerza que la de estas compañías capaces de arrasar tanto por precios como por calidad. Cada una de las ventajas reposa en la mano de obra y los materiales. Provienen del cemento. Ellos mismos forman parte del ciclo del cemento. Antes de transformarse en maridos de chicas de portada, en ejecutivos con yate, en depredadores de grupos financieros, en compradores de diarios enteros, antes de todo esto, detrás de todo ello, están el cemento, las empresas en subcontratación, la arena, el pedrisco, los camioncitos repletos de obreros que trabajan de noche y desaparecen por la mañana, los andamios podridos, los seguros de pega. Sobre el espesor de estas paredes se apoyan quienes impulsan la economía italiana. La Constitución debería cambiar. Escribir que se basa en el cemento y los constructores. Son ellos los padres. No Einaudi, Ferrucio Parri, Nenni y el comandante Valerio. Fueron los constructores los que sacaron a Italia, tirándola de los pelos, del abismo en que había caído en época de la quiebra de Sindona y la condena inapelable del Fondo Monetario Internacional. Esos constructores se llamaban Genghini, Belli, Parnasi. Luego llegaron los Caltagirone. Cementeras, contratas, edificios y periódicos. Hoy los nuevos rostros. Ricucci, Coppola, Statuto. Los tres nuevos empresarios pujantes.
Yo sé. Sé cómo se trabaja en las obras. Cómo se montan los andamios, cómo en Italia la mayor parte de las obras incumple las normas, cómo se saquean los materiales, cómo se sustraen terrenos, cómo se mantienen en negro los obreros. Los mecanismos son científicos; los conforman las mentes más brillantes de los asesores comerciales del país. Se obliga a los obreros a firmar nóminas perfectamente en regla. Así, sobre todo en el Norte, en caso de eventuales controles de los sindicatos todo entra dentro de la norma. En realidad, los trabajadores reciben el 50% menos de lo indicado. Un modo de demostrar a los inspectores de trabajo que se respetan los contratos. Un diseño de pura y dura evasión fiscal que resta al Estado, sólo en lo que respecta a las compañías que operan en el norte, 500 millones de euros, según afirman los sindicatos confederados de la construcción. Cifras que corresponden a la lógica de la máxima rebaja. Más del 40% de las compañías constructoras que actúan en Italia son del Sur. El agro aversano, napolitano, salernitano. Sin contar los miles de compañías subcontratadas, que no dejan huellas y que, por tanto, quedan fuera de las estadísticas. Las empresas llegan bien cargadas de chicos meridionales y rumanos. Pocos africanos. La fuerza absoluta de los carteles criminales es la construcción. El certificado antimafia. Hoy por hoy ridículo. Todas las compañías de Totò Riina y de Francesco Schiavone “Sandokan” tenían certificado antimafia. Para conseguirlo, basta con demostrar que en la empresa no trabajan personajes condenados por asociación mafiosa. ¡Qué ingenuidad! Incluso si un afiliado condenado por mafia fuera dependiente suyo, trabajaría en negro, y los controles son inexistentes. Y sin embargo, es cierto. Los afiliados van a parar, virando en redondo, a la construcción. Tras una carrera como sicario, chantajista o vigilante. Vamos, después de haber pasado por el ejército de los clanes, se termina en la construcción o recogiendo basura. En vez de soltarles documentales y conferencias en la escuela, más valdría coger a los chiquillos recién afiliados, y llevarles a dar una vuelta por las obras enseñándoles el destino que les espera cuando envejezcan (siempre que la cárcel y la muerte se lo permitan): estarán en unas obras consumiéndose y expectorando catarro de cal y sangre. Mientras tanto, los empresarios y negociantes que los padrinos creían controlar obtendrán comisiones y modelos por esposas. De trabajo se muere. Continuamente. La velocidad de las construcciones, la necesidad de ahorrar a costa de la seguridad y de no respetar los horarios. Turnos inhumanos de 9/12 horas al día sábados y domingos incluidos. 100 euros por semana, la paga con las extraordinarias nocturnas y dominicales de 50 euros por 10 horas. Los más jóvenes se hacen hasta 15. Quizá metiéndose coca, que aquí se vende a 15 euros la raya. Las máscaras para evitar la inhalación de polvo parecen una provocación y los cordeles que deberían sujetar los cuerpos de los obreros a los andamios los usa el encargado para llevar sus manojos de llaves. Cuando se muere en las obras, se pone en marcha un mecanismo bien ensayado. El cadáver se saca de la obra y según cuál sea la zona, se simula un accidente de tráfico. Lo ponen en el coche que después dejan caer por algún terraplén o precipicio, sin olvidar que al final hay que prenderle fuego. La cantidad que paga el seguro se le hace llegar a la familia del muerto a modo de liquidación. No es raro que, al simular un accidente, resulten gravemente heridos los simuladores, sobre todo cuando hay que empotrar un coche contra una pared, antes de darle fuego con el cadáver dentro. Cuando el capataz está presente, el mecanismo funciona. Cuando no está, el pánico atenaza a menudo a los obreros. Y entonces se coge al herido grave, el casi-cadáver y le dejan casi siempre cerca de una calle que conduce al hospital. Pasan con el coche, se arregla el cuerpo y huyen. De ser escrupulosos, llaman una ambulancia. Quien quiera que participe en la desaparición o el abandono del cuerpo casi cadáver sabe que sus colegas harán lo mismo con él en caso de que se destroce estampándose contra el suelo o se clave lo que sea en el cuerpo. Sabes seguro que quien está a tu lado te dará el golpe de gracia. Y así hay una especie de desconfianza en las obras. El que está a tu lado podría ser tu verdugo, o tú el suyo. No te hará sufrir pero será quien te deje palmarla solo, tirado en la acera, o será el que te pegue fuego dentro de un coche. Todos los constructores saben que funciona de esta manera. Y las compañías del sur ofrecen las mejores garantías. Trabajan y desaparecen y todos los imprevistos los resuelven sin mucho ruido. Yo sé y tengo las pruebas. Y las pruebas tienen un nombre. Son Ciro Leonardo, muerto a los 17 años, mientras estaba reparando un desván, tras caer de un séptimo piso. Las pruebas se llaman Francesco Iacomino, que tenía 33 años cuando lo encontraron con el buzo puesto en el suelo adoquinado del cruce de las calles Quattro Orologi y Gabriele D’Annunzio en Ercolano. Nicola Tricarico, de 26 años, electrocutado mientras trabajaba en la reforma de una tienda. En negro. Después del accidente se escaparon todos, aparejador incluido. Nadie llamó a la ambulancia por temor a que llegase antes de su huida. Dejaron el cadáver allí, enfriándose. Y cuando se muere en el Norte, si no da tiempo a abandonar el cuerpo en el Sur, el coche accidentado está listo con la gasolina para ocultar el cuerpo en un accidente en una de las concurridísimas y ensangrentadas carreteras padanas. Durante siete meses en las obras del norte de Nápoles murieron 15 obreros de la construcción. Muertos al caer, aplastados por palas mecánicas, hechos papilla bajo grúas conducidas por obreros exhaustos por las horas de trabajo. Hay que actuar deprisa. Aunque las obras duren años, las compañías subcontratadas tienen que dejar paso rápido a otras. Ganar, hacer caja e irse a otra parte. Cuanto antes se levantan las casas, antes se venden, antes se hace uno empresario, antes se va el dinero a otro lugar. Antes se pueden comprar surtidores de gasolina, antes se pueden conseguir avales en el banco, antes se puede uno casar con una modelo, antes puede uno comprarse todo un periódico. En el Sur se puede extraer, se puede seguir extrayendo. Se pueden depredar tierras, morder montañas, esconder venenos bajo la moqueta de la tierra. En el Sur, todavía pueden nacer imperios, las mallas de la economía se pueden forzar y el equilibrio de la acumulación originaria aún está por completar. En el sur habría que colgar carteles desde Apulia hasta Calabria que dijeran BIENVENIDO a los empresarios que quieran lanzarse al ruedo del cemento y entrar en pocos años en los salones romanos y milaneses. Un BIENVENIDO que sabe a buena fortuna porque la refriega es mucha y poquísimos pueden quedar a flote en arenas movedizas. Yo sé. Y tengo las pruebas. Y los nuevos constructores propietarios de bancos y de yates, príncipes del cotilleo y majestades de nuevas furcias guardan con celo sus ganancias. A lo mejor aún les queda alma. Tienen vergüenza de declarar de dónde vienen sus ganancias. En su país modelo, en EEUU, cuando un empresario llega a convertirse en referencia financiera, cuando alcanza fama y éxito, sucede que convoca a los analistas y a los jóvenes economistas para enseñar sus cualidades económicas, desvelar el camino recorrido para hacerse con la victoria en el mercado. Aquí, silencio. Vergüenza. Y el dinero es sólo dinero. Giuseppe Statuto y Danilo Coppola, los empresarios-ganadores provenientes de la zona de Aversa, de una tierra enferma de camorra, responden cristalinos a quien les atormenta por su éxito: “Compré a 10 y he vendido a 300”. Una fórmula que difícilmente podrá pregonarse como modelo de meritocracia y perseverancia para obstaculizar las cinéticas criminales. Pero ¿quién señalaba estos negocios? ¿quién tenía semejante control capilar del territorio? ¿qué agentes válidos han usado para comprar tan barato los terrenos? No hay respuesta. De la tierra coges, luego construyes, de la construcción obtienes un aval, y así puedes tener una deuda y de la deuda más edificios y luego barcos y luego bancos... El mecanismo es trivial. Tierra y espacio para construcciones. Es como si se extrajera al revés. No se excava de la tierra carbón y bauxita: de la tierra se excava el aire y luego la luz y se ocupan vanos de oxígeno: el recorrido es el inverso, de espaldas al suelo y extracción al revés. Alguien ha dicho que en el sur se puede vivir como en un paraíso. Basta con mirar hacia arriba y no atreverse jamás a mirar hacia abajo. Pero no es posible. La expropiación de perspectivas también ha robado espacios a la vista. Toda perspectiva tropieza con balcones, trasteros, buhardillas, comunidades, edificios abrazados, barrios anudados. No se piense aquí que nada pueda caer del cielo, la lluvia de ángeles descrita por Anatole France que cae sobre París para organizar la mayor rebelión contra los errores de lo creado no es posible ni siquiera en el pleno delirio etílico de alguna noche. Aquí vas para abajo. Te precipitas. Porque siempre hay un abismo en el abismo. Aquí tendrás que gritar las palabras del padre de Ciro: “Que choques contra el suelo y mueras, no te lo imagines como un alma que se evapora tal y como te cuentan en el catecismo o como se ve en la película Ghost: imagina que unas manos te agarran y tiran de ti hacia abajo. Aún más abajo si cabe de esta tierra de infierno en la que vivimos”. Y este abismo no tiene su pueblo. El East End de Londres que hacinaba a sus desvalidos ya no existe, y Jack London, para comprender la herida de la razón occidental debería alternar sus días entre las noches de la nueva burguesía empresarial romana y las construcciones nocturnas. Así, cuando pongo los pies en escaleras y cuartos, cuando monto en ascensores, no consigo no sentir: es un vicio de mi psique. Porque yo sé. Y es una perversión. Y así, cuando me encuentro entre los mejores y más punteros empresarios no me siento bien. Aunque estos señores sean elegantes, hablen con tono sereno, y voten a la izquierda. Yo siento el olor de la cal y del cemento, que les sale de los calcetines, de los gemelos de Bulgari, de sus obras completas de Italo Calvino, de sus novelas negras de Grisham. Yo sé. Yo sé quién construyó mi país y quién lo está construyendo. Sé que no uno no puede vivir una vida de incursiones y tormentos en bonitas villas de Toscana o en Apulia, en películas de Giordana o la Comencini; sé que esta noche sale un tren de Reggio Calabria que se parará en Nápoles a las doce y cuarto antes de llegar a Milán. Estará repleto. Y en la estación, las furgonetas y los Fiat Punto polvorientos recogerán a los chicos para las nuevas obras. Una emigración sin residencia que nadie estudiará ni valorará, pues quedará sólo en las huellas del polvo de cal, y sólo allí. Yo sé cuál es la verdadera constitución de mi tiempo, cuál la riqueza de las empresas. Yo sé en qué medida cada pilar es la sangre de los demás. Yo sé y tengo las pruebas. No hago prisioneros.
Texto original en italiano tomado de :
http://www.nazioneindiana.com/2005/12/02/io-so-e-ho-le-prove/
Gorka Larrabeiti es miembro de los colectivos de Rebelión y Tlaxcala, la red de traductores por la diversidad lingüística. Esta página se puede reproducir libremente con fines no comerciales, a condición de respetar su integridad y de mencionar a sus autores y la fuente.
Publicado en Encontrarte
http://encontrarte.aporrea.org/teoria/sociedad/53/a12827.html

lunes, noviembre 06, 2006

12, mucho más que un número

En los trágicos días de principios de los ochenta, los diarios de la siciliana Palermo titulaban sus portadas con un número: 30, 31, 32... eran las cifras de muertos por Cosa Nostra en lo que se llevaba de año, subrayando la ineficacia de cualquier tipo de medida para frenar la matanza. En estos días hemos visto algo parecido, solo que en Nápoles. Las cifras de muertos entre bandas y clanes rivales superan siempre los 120 ó 130 por año. A día 6 de noviembre, este año 2006 son ya 76. Sin embargo, la 'coincidencia' o no coincidencia de 12 muertes en poco más de una semana ha dado alas para situar de nuevo el problema de la criminalidad organziada como problema público y social del que hacerse eco. Como siempre ocurre, los problemas del sur italiano se reducen a unos cuantos muertos en las calles de cualquier ciudad.
Los diarios del grupo Vocento publicaban estos días un reportaje que va un poco más allá, y señala antwe todo que, independientemente de que hoy o mañana muera alguien en las calles de cualquier ciudad del sur, la vida cotidiana está marcada por la extorsión, el miedo y el subdesarrollo que implican el gobierno de las mafias.

martes, octubre 31, 2006

NUEVE MUERTOS EN POCOS DÍAS


El último en la noche de ayer, en una de las puertas históricas del centro histórico de Nápoles. Mientras empiezan a oirse palabras sobre la preocupación de los políticos de Roma, parece que acontece una nueva revuelta entre clanes. A río revuelto, ganacia de pescadores. Más de cuatro aprovechan el eventual desorden para ajustar sus particulares cuentas. ¿El ejército a Nápoles? Podrán detener a unos pocos y podrán poner paz en unos pocos días. pero el problema de Nápoles y de todo el mezzogiorno italiano no se resuelve con más pistolas. Claro está que ese problema del sur no importa mucho en Roma. Sólo importa cuando la sangre mancha las noticias, cuando Nápoles sale en los telediarios del resto del mundo con su emblema particular: una sábana manchada de sangre, un coche de carabinieri y un grupo de gente al fondo de la calle.

sábado, octubre 07, 2006

'ALREDEDOR DE LA MAFIA'

La Diputación de La Coruña acoge una muestra de fotografías de Letizia Battagglia, siciliana 'olvidada' que durante años ha retratado el lado más visceral de Cosa Nostra: la violencia. El País recogió así la noticia.

martes, octubre 03, 2006

¿Comienza la guerra?


Los medios españoles no recogieron la pasada semana una noticia que en Sicilia ha encendido las alarmas: Don Lino Spatola, padrino del boss Salvatore Lo Piccolo, desaparecía a mediados de septiembre. No es que haya huído, pues han sido sus familiares los que han denunciado la desaparición ante la policía, que no duda de que se trate de un caso de 'lupara bianca' (hacer desaparecer el cuerpo sin que no se sepa nada más). Desde Sicilia se señala que podría ser el primer episodio de guerra entre las familias lideradas por el apresado Antonio Rotolo y el huido Salvatore Lo Piccolo, ambos opuestos en la tarea de liderar Cosa Nostra tras la captura de Provenzano. La Repubblica daba así esta noticia: ..."Parece claro ahora lo que se temía después del arresto del capo dei capi de Cosa Nostra, Bernardo Provenzano. Ha comenzado una nueva guerra de mafia, dicen investigadores y magistrados. La 'lupara bianca' del jefe histórico de la familia de San Lorenzo, Lino Spatola, es la primera inquietante señal. Pero no la única. Antes de la desaparición de Spatola, 'padrino' del boss huido Salvatore Lo Piccolo, que con el otro huido trapanese Matteo Messina Denaro es candidato a la sucesión de provenzano, otras señales daban la certeza a los investigadores de que antes o después en Palermo y otras provincias sicilianas las manos habrían llegado a las manos mafiosas.
La primera señal después de la captura de Provenzano fue la decisión de algunos familiares de Lo Piccolo de alejarse de Palermo. otros mafiosos habían seguido el mismo camino, y otros todavía contrarios al frente de Lo Piccolo han desaparecido de Palermo tras la detención de Rotolo en el pasado mes de junio, temerosos de ser masacrados por Lo Piccolo. Las conversaciones interceptadas al propio Rotolo desvelaron que el boss planeaba eliminar a Salvatore y Sandro Lo Piccolo, padre e hijo. Entre los capos que habrían dado respaldo a la eliminación estaba Lino Spatola, anciano padrino de Lo Piccolo, y capo de San Lorenzo, que traicionaba así a su 'protegido'. Por el otro frente, Lo Piccolo tenía la bendición de mafiosos siculo-americanos, algunos de los cuales han vuelto a Palermo en los últimos meses.
Las conversaciones de Rotolo, Spatola y otros capos que habían decidido eliminar a los Lo Piccolo acabaron en periódicos y medios de comunicación, por lo que Lo Piccolo ha podido saber que su viejo padrino lo había traicionado. Lo PIccolo ha maniobrado organizando la trama para hacer desaparecer de la circulación al anciano Spatola, que sali´´o hace unos meses de la cárcel. hace seis días, Lino dijo a su hermana que debía salir para encontrar a unas personas. Su desaparición ya ha sid0o catalogada como 'lupara bianca', "signo inequívoco de que la paz impuesta por Provenzano ha acabado, y los nuevos capos están ajustando sus cuentas"...
(Francesco Viviano, La Repubblica, 23 de septiembre de 2006)

jueves, agosto 31, 2006

Addiopizzo, una iniciativa cívica contra Cosa Nostra


Hace pocos días se cumplía el aniversario de la muerte a mnanos de la mafia de Libero Grassi, un empresario siciliano. Su culpa fue negarse a pagar el 'pizzo', la tasa que Cosa Nostra pòne a todos los negocios instalados en su territorio. El impuesto que se da a Cosa Nostra puede llegar a ser hasta del 30% de las ganancias. Libero Grassi hizo pública su negativa a pagar a la mafia, y encabezó un movimiento de repulsa a esta forma de extorsión arraigada en toda la isla y muchas otras zonas del sur italiano.
La iniciativa de Addiopizzo (www.addiopizzo.org, con algunos textos traducidos al castellano) se creó para formar un movimiento de oposición. Bajo el lema 'Un pueblo que paga el pizzo es un pueblo sin dignidad), muchos jóvenes y personas contrarias están oponiéndose a la tasa mafiosa, recibiendo el apoyo de muchos más, denunciando a los extorsionadores. Este es el texto que ponen en la web, donde se pueden dejar mensajes de apoyo.

"Una nueva esperanza se está gestando en la Palermo de la legalidad y de la libertad, sobre todo cívica: se llama
Addiopizzo. Este movimiento nació en la noche del 29 junio del 2004 cuando unos chicos llenaron muros, farolas y cabinas telefónicas con un mensaje para sensibilizar los ciudadanos contra el “pizzo”, el impuesto que los comerciantes pagan cada mes a la mafia.
Hoy Addiopizzo está compuesto por más de50 activistas, más de 100 comerciantes que se oponen a la extorsión no pagando nunca el “pizzo” o denunciando a los extorsionadores, y casi 8000 ciudadanos-consumidores que se comprometen a comprar en estas tiendas y empresas que no pagan el “pizzo”. La idea fundamental es crear un hilo directo entre los comerciantes que se oponen al impuesto mafioso y los ciudadanos que, sumándose a la iniciativa, hacen la compra en estas tiendas. Se llama “Consumo Crítico Addiopizzo”. Cada uno de nosotros, con sus propias compras y decisiones de consumo, puede activar un circuito económico que beneficie a estos comerciantes que no se someten a la extorsión, animando a la denuncia a quien todavía paga de
modo que entre también en la lista de las tiendas pizzo free. En total 103 han efectuado el primer paso, y otros se irán añadiendo cada semana después del éxito de la fiesta en la plaza Magione en Palermo: el 5 de mayo se presentaron a la ciudad en la primera exposición (feria) de “Consumo Crítico”, con una maravillosa respuesta de la gente.
Claramente la decisión no es sencilla. Recordemos que hablamos de luchar contra la mafia, y Addiopizzo no podrá hacer mucho si no entran en la lista otros actores importantes. Por eso la policía y las instituciones prepuestas se han comprometido a garantizar la seguridad vigilando de manera discreta y sensible. La solidaridad y el afecto de muchos cuidadanos, no sólo sicilianos, es la verdadera fuerza de Addiopizzo, que cada día ve incrementarse el número de mensajes de apoyo en el guestbook de su página web (www.addiopizzo.org). Los mismos comerciantes
ya se muestran satisfechos de su adhesión a la campaña no sólo por el aumento de las ventas sino también por el cariño que los ciudadanos les muestran con un simple abrazo. ¿Y el miedo? “Tengo miedo, pero tengo también muchas ganas de no pagar, que son más fuertes que el miedo”, dice uno de ellos. “Vivo en una democracia donde soy libre de iniciar una actividad económica. Así que no pago el pizzo. Si yo no doy el primer paso, con otros 100, no lo dará nadie”.
La campaña está aún en sus comienzos: la lista está circulando entre los ciudadanos, aunque todavía no se ha hecho nada para que el “consumo crítico” llegue a ser una costumbre cotidiana. El trabajo del Comité Addiopizzo será precisamente ése: hacer que la gente continúe frecuentando estas tiendas. “Es un moviemiento de ciudadanos conscientes, que se comprometen a un gesto concreto de solidaridad, simplemente orientando sus compras de cada
día”, explica Vincenzo. “De Antimafia se habla demasiado: ahora es el momento de hacer todos algo concreto, con un comportamiento que cualquier persona puede seguir. Claro que no es la única idea posible”. No es un movimento de jóvenes utópicos, sino de grupos activos de apoyo; una costumbre que se amplía cada día más, a cualquier persona que reconozca la calidad de la iniciativa".
pens:
Pietro Cassarà
Francesco Galante
Luca Martino
Marcella Alletti

martes, agosto 29, 2006

SECONDO ME: RAFFAELE CUTOLO







En vista de una recomendación que se hacía en el blog sobre la película ‘El Camorrista’, de Giusseppe Tornatore, película inspirada en la vida de Raffaele Cutolo, hacemos ahora una pequeña reseña sobre la Camorra napolitana y de Campania.

A diferencia de Cosa Nostra, la Camorra no ha sido, salvo contadas excepciones, una organización jerarquizada y vertical. Normalmente los clanes que más negocio han controlado, ya sea legal o ilegal, tienen más fuerza y poder sobre un territorio que otros clanes. Esa es otra característica especial de la camorra, el hecho de que varios clanes puedan trabajar en un mismo barrio, compartiendo muchos negocios.
La llegada de Raffaele Cutolo - un camorrista de poca importancia en sus inicios- al escenario de la camorra se produce en los años setenta, y de él parte la iniciativa de fundar una camorra al estilo de Cosa Nostra, con él como capo superior. Así, creó la Nuova Camorra Organizzata (NCO), lo que en el film de Tornatore llaman la Camorra Riformata (en el film todos los nombres que aparecen son ficticios).
La iniciativa de Cutolo y los llamados cutolianos, un verdadero ejército fiel de más de 5.000 hombres, pretendía controlar todas las operaciones de Campania, y ponerlas bajo una única mano dirigente. Ello suponía dominar y controlar los movimientos de los que hasta entonces habían sido familias camorristas con una arraigada presencia, vinculadas a tradicionales apellidos camorristas. Ante tal provocación y auténtico desafío al poder camorrista establecido, las viejas familias crearon un frente común de oposición a los cutolianos, con el nombre de Nuova Famiglia. Clanes como los Nuvoletta, Alfieri (dirigentes de la ofensiva), Ammaturo, Michele Zaza (fuertemente vinculado a Cosa Nostra) y los hermanos Bardellino lideraron la oposición. Llegó entonces la más despiadada guerra de Camorra habida en Nápoles, con más de 400 muertos entre 1980 y 1981. Lejos de aminorar, la guerra fue dejando muchas más víctimas. En el verano de 1981 los clanes se reunieron en la casa de campo de Nuvoletta para poner fin a la guerra, incluso con capos de la mafia como mediadores, aunque la guerra revivió poco después cuando Cutolo ordenó la muerte de Salvatore Alfieri. En cualquier caso la guerra fue una victoria para la Nuova Famiglia. Los hombres de Cutolo empezaron a abandonar las filas de la NCO, o simplemente eran asesinados.
La vida de Cutolo estaba cayendo en picado. De nuevo en la cárcel, donde había formado su NCO, el régimen carcelario se endureció y dejó de tener aliados en los politicos. Estáclara hasta dónde llegó su mediación para liberar al asesor Ciro Cirillo de su secuestro a manos de las Brigadas Rojas (en el film hablan de Mimo Mesillo, un nombre parecido). Sin embargo la implicación de Cutolo y los evidentes asesinatos ordenados por el clan acabó por provocar un endurecimiento de su régimen carcelario. Fue trasladado al la prisión de La Assinara, en Cerdeña, sin ocasión para ver a nadie.
La Nueva Familia acabó por deshacerse por causas de guerras internas, y todavía existió una iniciativa posterior para organizar los negocios y la política de la camorra, con la creación de la Nueva Familia Campana. En realidad nunca llegó a existir, más bien se puede decir que fue una aspiración.
A día de hoy más de 60 clanes se reparten el territorio de Nápoles, además de los presentes en toda la región de Campania. En la provincia de Salerno, por ejemplo, el control pertenece a los clanes Grimaldi y Panella. Los últimos días de 2004 fueron testigos de un recrudecimiento de las guerras mafiosas, con más de setenta muertos en tres meses. El motivo fue la ‘escisión’ provocada por el clan Di Lauro, conocido como ¡los españoles’, ya que su capo corrió a refugiarse a España. La batalla se libró en dos barrios napolitanos: Scampia y Secondigliano, y fue originada por un litigio sobre un cargamento de droga. La conocida como quinta guerra de Camorra todavía colea a día de hoy.
En aquellos días de diciembre de 2004, cuando se preparaba la invasión de Irak, el comisario Pasquale Errico hablaba así del barrio de Scampía: “En cuanto Bagdad se calme un poco, éste volverá a ser el lugar más peligroso del mundo”.

jueves, agosto 24, 2006

Mitos y leyendas (I)

Muchas cosas se han escrito sobre los orígenes de la criminalidad organizada, y no es propósito de este blog llegar más allá de donde ha llegado gente seria y competente en este caso. No obstante no cuesta tanto encontrarse -y más en Internet- con sitios donde se ofrecen teorías que parecen sacadas o bien de la fantasía, o bien del populismo más soñador.Muchas leyendas parecen repetirse, o algunos tópicos, se usan repetidamente para explicar sucesos en distintas épocas.Pero sí se quiere uno aproximar a los orígenes de la criminalidad organizada debe buscar hechos y razones, no suponer más de lo necesario, que en el caso del rigor histórico es bien poco. El mejor ejemplo es el interés obsesivo de algunos por explicar cuándo aparece esta criminalidad organizada buscando el origen de la palabra mafia.´Si se quiere buscar el origen de lo que muchos años después se conoció vulgarmente por Mafia hay que pensar en cuándo la criminalidad, un fenómeno común en toda tierra y pueblo, pasó a ser organizada. Bandas de delincuentes han existido en todas partes, sobre todo en el siglo que vio nacer a la Honorable Sociedad, el XIX.
Documentadamente se puede hablar de una criminalidad organizada, con sus normas y ritos más o menos establecidos hacia finales de la década de 1860, recien inaugurado el Estado Italiano. Es entonces cuando se documentan las primeras denuncias sobre grupos organizados que dominaban el cultivo de los cítricos en los alrededores de Palermo, al igual que en otros puntos de la isla, como las minas de azufre de Agrigento y el interior. ¿Cabe pensar que esos grupos existieran antes como un todo organizado? Es bastante dudoso, puesto que no tiene sentido que existieran y no haya ninguna denuncia. Hay que creer que si en 1864 se denunciaban casos de extorsión, no hay razones para que no se denunciaran en 1850, por ejemplo. ¿Era esa sociedad secreta de entonces parecida a la de hoy en día? Los mitos venden una mafia antigua buena, que administraba la jsuticia y la riqueza frente a un estado invasor o no que gobernaba bajo casi una tiranía. Muy poco que ver con la realidad. Por supuesto Sicilia ha sido hasta no hace tanto una isla condenada al olvido institucional, yes una de las razones por las que pervive un sistema de clientelismo parecido al feudal. Aunque no exclusivo de regímenes atrasados, si miramos a nuestras 'democracias'.
El caos es que desde los primeros testimonios tenemos una 'mafia' que emplea los mismos métodos para sobrevivir, enriquecerse y aplicar justicia: el robo, el secuestro, la extorsión, el terror, la imposición del silencio... Decía un mafioso arrepentido que desde su iniciación en Cosa Nostra no había pasado un solo día en que temiera por su vida. La desconfianza hacia cada persona que te rodea se hace más grande cada vez. Ese es el reino de estos tipos, y no hay ninguna prueba que argumentar en contra. Los delitos, los robos y los asesinatos se han sucedido en la isla, fuese quien fuese el que aplicara la 'justicia'. Que el estado no fuera garantista a la hora de reparar un agravio no significa que el estado mafioso lo hiciera.
Seguiremos hablando de mitos por romper.

sábado, agosto 05, 2006

Los reyes del crimen a gran escala

He rescatado un artículo de El País hecho en noviembre pasado, a raiz del asesinato de Fortugno en Calabria. creo que es un buen resumen para conocer lo que es la N`dranbgheta hoy, aunque las investigaciones judiciales ponen en duda algunas de las causas que el reportaje pone a la muerte de Francesco Fortugno. Ha habido algún 'arrepentido' confeso que ha tirado por tierra estas hipótesis, y ha puesto sobre la mesa 'asuntos particulares' para con Fortugno, En fin,quién sabe.Ojo porque cuando se dice que es la mafia más poderosa de Italia no se exagera ni un pelo.

viernes, agosto 04, 2006

Y en Calabria...









Alguna vez hemos hablado ya de otras formas de criminalidad organizada, como puedan ser la Camorra de la región de Campania (la región de Nápoles) o la de Calabria, la punta de la bota, donde el reino del delito y el crimen se llama N'drangheta. Se acostumbra a citar siempre a la Sacra Corona UNita, que opera en Apulia, aunque personalmente creo que en términos de 'orgasnización' es poco equiparable a las otras.
Quizá la organización más poderosa económicamente sea la calabresa, la N'drangheta. Es una organización muy poco estudiada, aunque muy interesante desde el punto de vista político e histórico. En este blog recogíamos una entrevista a un 'servidor' del estado que abandonaba Calabria con duras declaraciones: 'Manda la N`drangheta, en Calabria no existe ningún Estado'. ¿Es exagerado hablar en estos tiempos de una organización que controla el territorio de forma casi absoluta? Seguramente no. Todas las grandes obras públicas operadas en Calabria han sido controladas por la N`drangheta, y notablemente famoso es elñ fraude al Estado que supuso la construcción de la autopista Salerno-Reggio Calabria. Siendo una organización con muchos paralelismos con la mafia -quizá más con la Camorra-, tiene una forma de funcionar muy particular, y a la vez muy eficaz. No existe una cúpula, sino que las familias actúan enb sus territorios de manera autónoma. Las familias, vinculadas a un apellido y no a un territorio, se conocen como endrinas; entre las endrinas más próximas forman un LOCALE, donde el poder de la vida y la muerte reside en la endrina más fuerte. existe un contabile o tesorero, y un ministro de la guerra. Las guerras en la N`drangheta se han distinguido por la rapidez y la crueldad, aunque más que grandes guerras hay que hablar de enfrentamientos, en italiano se conocen como faidas. Una faida puede desencadenarse por lo mas futil, por alñgo inconsistente, una riña, una mínima poelea. En los años setenta acabaron con familias enteras, perdiendo la vida en muy pocos días hasta 30 personas de un pueblo de apenas 3000 habitantes.
Dedicaremos más información a este particular grupo criminal, con muchísima leyenda y floklore detrás, y con un papel crucial en muchos sucesos de la Italia de los años sesenta, setenta y ochenta.
(En la imagen, los familiares lloran el cadáver del ndranghetista Salvatore Valente).

miércoles, agosto 02, 2006

¿Cómo capturar al capo dei capi, después de cuarenta años?

Una bolsa de plástico de los supermercados SPAR delató al capo dei capi de la Mafia, Bernardo Provenzano, y acabó con sus 43 años de increíble huida. Un pequeño detalle, sobre el que se fija un ojo... y todo cambia. Así fue cuando los investigadores de la policía italiana vieron salir de la casa de Calogero Lo Bue, en Corleone, la que parecía la misma bolsita de plástico que su hijo Giuseppe había recogido días antes en casa de los familiares de Provenzano. ¿Una coincidencia? ¿O no? "Un pizzino [papelitos a través de los que el boss comunicaba con el exterior] se mete en un bolsillo, es imposible de seguir. Pero una bolsa no...", dice, en una conversación telefónica desde Italia, Renato Cortese, el jefe policial que entró el primero en el refugio del boss, a poca distancia de Corleone, el pasado 11 de abril.
Tardarían meses en reconstruir todos los eslabones de la cadena hasta el refugio del capo. Y llevaban años intentándolo. Siete, en el caso de Cortese. Pero el momento decisivo fue ése, esa bolsa saliendo... ¿hacia dónde?
"En enero de 2004 detuvimos a gran parte de la familia mafiosa de Villabate
[en la provincia siciliana de Palermo], la que ofrecía en ese momento protección al boss", relata Gilberto Caldarozzi, el director del Servicio Central Operativo (SCO) de la Policía, el hombre que coordinó la operación. "Perdido ese apoyo, Provenzano decidió volver cerca de Corleone, donde podía contar con un ambiente de confianza absoluta, con el respaldo y la discreción de su gente".
El problema era la dificultad de operar en un territorio hostil, en el que ninguna cara nueva pasa inadvertida. "Empezamos a colocar videocámaras", recuerda Cortese, que también pertenece al SCO. "Nos disfrazábamos de empleados de Telecom Italia o de la compañía eléctrica y las instalábamos". Y a mirar, con paciencia. A discutir sobre lo filmado, con los miembros del equipo especial de búsqueda de Provenzano. Unos treinta hombres -al mando de Caldarozzi, Cortese y Giuseppe Gualtieri, de la policía de Palermo, y de la fiscalía antimafia- que en los últimos dos años y medio no han pensado en otra cosa que en detener al hombre que sustituyó en la cúpula a Totò Riina tras su caída en 1993. "Provenzano era el jefe, y lo fue hasta la captura, como demuestra la correspondencia que hemos encontrado en su refugio, procedente y dirigida a todos los más altos mandos de la Cosa Nostra", observa Caldarozzi.
Las bolsas salían de casa de Provenzano, se quedaban unos días en casa de Lo Bue y luego pasaban por las manos de Bernardo Riina y Giovanni Marino, el titular de la finca donde se alojaba el boss. Entre los dos extremos del recorrido no había más de cinco kilómetros. A veces tardaban más de una semana en completarlo.
Una vez reconstruida la pista hasta el refugio de Montagna dei Cavalli faltaba por determinar si ése era el destino o una etapa más del recorrido. "Empezamos a controlar el lugar. Una labor muy difícil, porque se trata de una zona por la que no circula casi nadie", prosigue Caldarozzi. "Una intervención inoportuna habría quemado todo el trabajo".
Pero del escondite no salía nadie. "Horas y horas de observación. El que estaba dentro no salía ni un minuto al día. Provenzano vivía como una bestia en su cubil. Dormía en un saco de dormir. Todas sus cosas estaban recogidas en pocas bolsas, listo para huir. Las ventanas, tapadas, para que de noche no saliera ni un rayo de luz. Creo que ese hombre es más libre ahora en la cárcel de Terni [en el centro de la península] de lo que ha sido antes. Por lo menos puede ver a sus familiares tranquilamente", relata el director del SCO.
El día 11 de abril, la enésima bolsa llega a su destino. Ya está claro que no prosiguen nunca el camino. Se abre la puerta, hay alguien dentro. Ya está bien. "Estábamos apostados en dos casuchas en los alrededores", cuenta Gualtieri desde Sicilia. "Nos lanzamos, con unos coches y una furgoneta". Poco personal, poco ruido, para evitar que se les note. En todo caso, están tan cerca que en unos minutos alcanzan la finca.
"Cuando abrí la puerta, él estaba justo detrás", relata Cortese. "Intentó mantener cerrada la puerta, pero sólo un momento. Entré. Después de años de tenerle en la cabeza, de buscar su mirada en la mirada de la gente con la que me cruzaba, lo tenía enfrente y era exactamente como le había imaginado. Tuvo un momento de sorpresa, pero enseguida se dio cuenta de que se había acabado su huida. No negó ser él [como se ha escrito en la prensa]. Era tan evidente todo, que hubiese sido una tontería. Y no es tonto". En el rato que estuvieron juntos, Cortese -que tiene en su historial la detención de capi mafiosi como Brusca, Aglieri e Vitale- pudo oírle varias veces invocar a Dios y la Virgen y pronunciar: "No sabéis el error que estáis cometiendo".
¿Dónde estuvo y cómo pudo escaparse durante 43 años? Caldarozzi avanza su punto de vista. "Creemos que, básicamente, Provenzano se mantuvo en Sicilia todo este tiempo, en la provincia de Palermo. Y pudo escaparse por su bestial capacidad de aguante en condiciones de vida horribles. Provenzano es un campesino, y su forma de vida espartana le ha permitido no cometer errores. En todos estos años apenas vio a su familia".
La familia -mujer y dos hijos- aguantó durante todo esos años con inquebrantable firmeza. La policía vigila estrechamente sus movimientos desde hace tiempo. "Nunca nada. No pudimos captar ni una palabra fuera de lugar... Los hijos aparentemente no llevan una vida relacionada con la Mafia. Pero está bien claro que saben perfectamente quién es su padre y han cuidado mucho el no dar pistas para capturarlo...", dice Caldarozzi.
Cortese, Caldarozzi y Gualtieri han sido recientemente ascendidos por méritos extraordinarios.
Lo Piccolo y Messina Denaro, aspirantes a sucesor
"Es todavía pronto para afirmar con certeza cuáles serán los nuevos equilibrios en la Cosa Nostra tras la captura de Provenzano, pero está claro que las figuras de Salvatore Lo Piccolo y de Matteo Messina Denaro son las de mayor envergadura", comenta Gilberto Caldarozzi, director del Servicio Centrale Operativo (SCO) de la policía italiana.
El primero, explica, es un boss del área urbana de Palermo. El segundo, de Trapani, de la Sicilia occidental, "pero con fuertes proyecciones en Palermo".
Las maniobras de sucesión se están produciendo con mucha cautela. "Ellos no saben exactamente lo que hemos encontrado en el refugio de Provenzano y por eso están a la defensiva", prosigue Caldarozzi. "Además han aprendido bien la lección, la estrategia de la inmersión. Saben que para sus actividades es mejor no hacer ruido, no llamar la atención".
Las maniobras de sucesión fueron además duramente dificultadas por la operación policial del pasado mes de junio, en la que se detuvo a unos cincuenta supuestos mafiosos. "Entre ellos", según explica Raffaele Grassi, el dirigente del SCO que coordinó la operación, "había 6 capi mandamento y 11 capi famiglia". Es decir, 'peces gordos'. "La capacidad de mediación de Provenzano había suavizado en la última década las fricciones entre los clanes". El boss se preocupaba de que todos los grupos mafiosos tuviesen ingresos satisfactorios y de que las familias de los presos tuviesen el respaldo adecuado. "Así evitaba que se abrieran grietas en la estructura", observa Caldarozzi. La filosofía del capo era la del "come y deja comer".
"El riesgo es que ahora, pese a saber que no les conviene, los grupos desaten una contienda por el poder. La operación de junio, que ha diezmado particularmente la Cosa Nostra de Palermo, representa un freno importante a ello", prosigue Grassi.
Los expertos consideran probable que, tras las dos últimas décadas de dominio de los Corleoneses (Riina antes y Provenzano después), Palermo vuelva a ser el epicentro de la Cosa Nostra. Y que, gane quien gane, una vez establecida una nueva cúpula debería mantenerse la estrategia de la inmersión.

ANDREA RIZZI - Madrid

(Extraido de la edición de El País del pasado 30 de julio. Gracias a Miguel, por la pista)

martes, agosto 01, 2006

"Dispara a la cabeza y que no te manche la sangre"

En una de las conversaciones captadas por la policía y que llevó a la detención de Antonio Rotolo, uno de los integrantes del triunvirato que sucedió en el poder a Bernardo Provenzano, el capo aconseja a un killer de 25 años las normas para salir ileso y cuanto antes de un atentado: “No te acerques demasiado, no es necesario hacer ruido. Los disparos, uno para derribarlo, y ya en el suelo uno en la cabeza, y basta. El padrino, Antonio Rotolo, y su protegido killer, Gianni Nicchi, añade a su juventud una experiencia consolidada en ‘encargos’ como este. De hecho, tras la detención de Rotolo, Nicchi ha pasado a ser ‘latitante’, o sea huido de la justicia. En el coloquio interceptado se discute sobre la forma de matar, la necesidad de un hombre más, la seguridad de las armas, la extorsión a los comerciantes chinos... Nicchi no sirve solo para matar, en Cosa Nostra se debe servir para cualquier encargo. La conversación es de octubre de 2005, cuando el encargo era matar a “uno o dos sujetos no muy identificables”.

viernes, junio 23, 2006

Un plan para matar a Lo Piccolo


Antonino Rotolo, Franco Bonura y Antonino Cinà eran el triunvirato que tomó las riendas de Cosa Nostra tras la captura de Bernardo Provenzano. En las últimas pesquisas se ha averiguado el enfrentamiento entre el triunvirato y el capo de la mafia de la ciudad de Palermo, Salvatore Lo Piccolo. Este estaría gestionando la vuelta a Palermo de algunos hombres de la familia de Porta Nuova, muchos parientes de Salvatore Inzarillo, asesinado en la guerra de mafia por los corleoneses. Esta llegada de los Inzarillo habría sido vista como una amenaza y un peligro de venganza por los nuevos capos del triunvirato, que habrían pedido permiso a Provenzano para eliminar a Lo Piccolo y a su hijo. Finalmente el asesinato no obtuvo el visto bueno, pero vistas las nuevas detenciones es posible que estemos en puertas de una nueva batalla. La guerra Corleone- Palermo no está acabada, y el dominio de los viddani (como se refieren a los de Corleone) será puesto en cuestión todavía más ahora. Lo Piccolo, huido de la justicia y capo de Palermo, podría ser el primero en disparar. Al tiempo.

Importante golpe a Cosa Nostra


Primeros pasos policiales después del a caida de Provenzano, Cosa Nostra recibe un gran golpe que acaba con la nueva cúpula. Buena noticia la que hemos conocido estos días. Aquí pongo los enlaces a la noticia, en El Mundo y en la Cadena Ser . Especialmente llama la atención el triunvirato formado para suceder a provenzano en unos tiempos 'difíciles' para la organización. Importante que los sucesores 'nombredos' por las autoridades, Messina Dennaro y Salvatore Lo Piccolo no aparecen por ninguna parte. ¿Serán ellos la oposición a este triunvirato?

lunes, junio 19, 2006

Palabras asociadas


P2, Cosa Nostra, Extrema derecha, complicidades políticas, aristocracia, familias adineradas... Son palabras que aparecen asociadas en la mayoría de los capítulos de la reciente historia italiana. La detención de Victor Manuel de Saboya(en la fotografía), heredero del último rey de Italia, vuelve a poner estas palabras en jaque. Los cargos son muy parecidos a los de otras ocasiones, y que nadie se sorprenda de la acusación de tener 'amigos peligrosos' en Sicilia. Estos son los jefecillos, esta gente gobierna Italia. Posiblemente la acusación no llegue muy lejos, cada vez son menos los jueces atrevidos que 'osan' hacer su trabajo. Ya le están dando hasta en el carnet de identidad desde Alianza Nacional (neofascistas) y Forza Italia. Al fin y al cabo, la aristocracia es la aristocracia, y al fin y al cabo muchos han sidpo compañeros de parranda en la logia P2, ilegalizada ya, pero también asociada a muchos crímenes todavía por esclarecer.
Me hace mucha gracia cuando alguien asocia la mafia a la imagen´mítica y tópica de leyes de honor y ayuda a los pobres. Cosas así he oido, pero en verdad lo que está detrás de esas leyendas y mentiras son gente como esta, metida de lleno en cosas como golpes de Estado.

martes, junio 06, 2006

De videojuegos varios


www.barafranca.com. Un sitio web donde se ofrece un videojuego gratuito para jugar en red con más usuarios. El leiv motiv, parecido al del conocido juego sobre El Padrino: conviértete en un gangster, mata, roba, haz trabajos sucios. La Repubblica recoge la aparición de este último videojuego.
A menudo surge la pregunta de si estos juegos son adecuados para una sociedad como la nuestra. Desde luego, no son los primeros juegos, la violencia y la cultura de la ilegalidad campan por muchos videojuegos que a menudo usan niños, adolescentes y adultos. No es este el lugar para optar por una opción, así que dejo el debate abierto sobre este tipo de juegos.
En Sicilia sí ha habido una protesta pública en palabras del alcalde de Gela, Rosario Crocetta. Desde la iniciativa civil ha surgido la idea de desarrollar un juego basado en la legalidad, el respeto a los valores de igualdad y civismo, con el título de Legalopoli (www.legalopoli.it). Desarrollado por y para los más pequeños, esta iniciativa tendrá al final un CD con este juego, en el que participarán escuelas de cinco países.