
jueves, enero 24, 2008
CAE PRODI... Y ALGUNOS DICEN "POR FIN"

lunes, enero 21, 2008
CUFFARO, CONDENADO A CINCO AÑOS

jueves, enero 17, 2008
Clientelar, chaquetero y trincón...
Sandra Lonardo, esposa de Mastella, arrestada en casa pero sonrienteLa noticia de tráfico de influencias en la sanidad vinculada al partido de Mastella, y más en Campania, no creo que añada nada nuevo. La respuesta de Mastella, tampoco; a saber, persecución de los jueces, una vez más. Cada vez que un juez instruye un caso en Italia contra un político o parte de una administración se le acusa de todo: comunista si ataca a Forza Italia, derechista si ataca a Prodi, comunista si ataca a Prodi, comunista si ataca al centro; y buen juez si se dedica a mirar por la ventana. Cuando los jueces no miraban por la ventana ya sabemos lo que ocurrió, pero todavía Berlusconi mantiene la tesis de que hubo una “politización” de la justicia dedicada a su persona a su partido, y a todo lo demás. Recuerdo un debate en la televisión, allá por al año 91, en que se discutía sobre Sicilia, sobre la relación entre política y mafia. En el plató estaba Giovanni Falcone, además de periodistas dedicados en esos años a lo que había que dedicarse, al fenómeno mafioso y su relación con las instituciones. En medio del debate se da la palabra a alguien del público, que a grito pelado acusa a esos periodistas y a la magistratura de “crear un movimiento para destruir la mejor clase política de Democracia Cristiana, la que va a conseguir que Sicilia camine adelante”. Un año después Falcone saltaba por los aires, y otros más. Se desmanteló todo lo hecho por los jueces de instrucción. Ese hombre, el del público, no era un nessuno tampoco, sino Totù Cuffaro, después presidente de Sicilia. Ese que todavía hoy se atreve a decir que hay que “honrar la memoria de Falcone”. Como si no tuviéramos memoria.La clase política italiana, la gobernante, sigue en condiciones de calificarse con esas tres palabras del título, las que califican a Mastella y a muchos otros: Clientelares, chaqueteros, trincones.
jueves, enero 03, 2008
martes, noviembre 13, 2007
EL FUTURO
Cosa Nostra americana: Una de las claves de la situación actual hay que buscarla en el trabajo de perdón para uno de los clanes perdedores de la guerra de los 80: La familia Inzerillo. Con el golpe de estado de Totó Riina, Provenzano y compañía el vínculo con Cosa Nostra americana se deshizo casi por completo, ya que los capos americanos eran íntimos de los mafiaperdentes, es decir, de los que fueron eliminados: Stefano Bomtate, Salvatore Inzerillo, Rosario Riccobono, Buseta... Es importante calibrar en su justa medida qué esconde el deseo de una buena parte de Cosa Nostra del retorno de los exiliados, como son algunos parientes de los Inzerillo. Eso quiere decir que hay un interés económico grande, lo suficientemente fuerte como para hacer perdonar y olvidar las viejas rencillas. Ese era el plan de Porvenzano, un plan que venía diseñándose en secreto desde hacía una década. Sinceramente, hay que pensar que ese retorno de los perdedores tiene que ver con una gran oferta de Cosa Nostra americana. Una gran oferta que tiene que ver con nuevos mercados y nuevas alianzas. En definitiva, mucho dinero.
Cómo y con quién. Ese mucho dinero y garantías de estabilidad pueden ser apetitosas para las familias sicilianas, pero pueden venir con condiciones. Con condiciones de paz duradera, por ejemplo, o algo más difícil: que haya una familia siciliana que haga de representación de Cosa Nostra americana. Es decir, que haya quien haga y deshaga y pueda poner condiciones a las demás. Si hay una familia capaz de convertirse en puente de los dos territorios esa será la que gobierne una mafia que no tendrá nunca más una comisión o cúpula al estilo de la vieja Cosa Nostra.
Sin cúpula. Esta posibilidad de que Cosa Nostra se aproxime a las formas de composición de otras empresas delictivas como la camorra, donde no existe un vértice, ya se ha manifestado en alguna ocasión. No deja de ser peligroso para tiempos de debilidad como estos, pero todo está por ver.
Lo Piccolo. Desde esta perspectiva el arresto de Lo Piccolo puede entenderse de muchas maneras. Una vez más, la investigación ha tenido que ver con las aportaciones de mafiosos detenidos. No es la primera vez que ocurre que la incapacidad de matar a un capo se cambia por una drástica decisión: entregarlo a la policía. Los opositores al plan de retorno de los Inzerillo bien pudieran estar ahora muy satisfechos: no queda nadie en condiciones de ponerse al frente de tamaña empresa.
Hay muchas más claves por descifrar, porque tampoco es muy corriente lo que Lo Piccolo ha hecho: dejar un elenco de nombres, datos, números sobre sus negocios y compañeros de parrandas. Ello puede ser un error, pero también puede ser una maniobra de quitar de en medio a los colaboradores que él tenía en su lista de sospechosos de traición.
martes, noviembre 06, 2007
COSA NOSTRA EN PALERMO

Capo mandamento: Salvatore Lo Piccolo, nacido en Palermo en 1942.
San Lorenzo: Girolamo BIONDINO
Tommaso Natale – Cardillo: Federico LIGA
Partanna Mondello: Salvatore DAVI'
Capaci: Giovanni BATTAGLIA
Carini: Salvatore GALLINA
Capo mandamento: Pietro di Napoli, "Pierino", nacido en Trapani en 1939Malaspina - Cruillas: Salvatore GOTTUSO
Altarello di Baida: Salvatore GUDDO
Capo del mandamento: Giuseppe Savoca, nacido en Lampedusa en 1934Corso dei Mille: Pietro TAGLIAVIA
Roccella: Lorenzo DI FEDE

Uditore: Francesco BONURA
Torretta: Vincenzo BRUSCA
Capo del mandamento: Cosimo Vernengo ¿?
Capos de cada familia:
Villagrazia di Palermo: Francesco ADELFIO
Hombres de honor notorios: Carlo Greco, Giuseppe Greco
Acquasanta
Capo del mandamento: Angelo Fontana
Capos de cada familia:
Vergine Maria: Gaetano Vegna
Hombres de honor notorios: Vincenzo Di Maio, Antonino Tarantino
Pagliarelli:

Capo del mandamento: Gianni Nicchi, nacido en Turín, en 1981
Capos de cada familia:
Corso Calatafimmi: Filippo Annatelli
Rocca - Mezzo Monreale: Pietro Badagliaca
Borgo Molara: Giuseppe Capello
Villaggio S. Rosalia: Salvatore Sorrentino
Porta Nuova
Capo del mandamento: Tommaso Lo Presti
Capos de cada familia:
Porta Nuova: Salvatore GIOELI
Palermo Centro: Salvatore PISPICIA
Borgo Vecchio: Angelo MONTI
lunes, noviembre 05, 2007
CAE LO PICCOLO (ampliado y con las primeras fotografías)
(Fotografía de Salvatore Lo PIccolo y su hijo una vez detenidos)
(Salvatore Lo Piccolo ante el mundo)
Detenido en Palermo Salvatore Lo Piccolo, 'capo' de la Cosa Nostra (El País)
La Cosa Nostra, descabezada (ABC)
Importante arresto en Italia (El Mundo)
Detenido en Palermo Salvatore Lo Piccolo, jefe de la Cosa Nostra (Público)
HISTORIA DE UNA VIDA "CLANDESTINA"
(con alguna referencia sacada del Corriere)
Salvatore Lo Piccolo, 65 años, señalada como el capo de Cosa Nostra en Palermo tras la captura de Bernardo Provenzano el 11 de abril del pasado año, era apodado ‘Il Barone’ en los ambientes mafiosos. Estaba en búsqueda y captura desde 1983. A su nobre había ocho órdenes de detención.
Su andadura comienza como guardaespaldas y chofer personal del capo de San Lorenzo, Rosario Riccobono, uno de los caídos en el golpe de Estado de los corleoneses a principios de los años 80. SU opción fue la de alistarse en el bando de los vencedores, poniéndose en la lista de hombres de confianza de los nuevos capos de Cosa Nostras, Leggio, Totó Riina y Bernaredo Provenzano. Lo Piccolo estaba buscado por homicidio desde 1998, y por delito de asociación mafiosa desde 2001. Internamente emergió como el nuevo referente de las familias palermitanas, sobre todo por su buena relación con las familias estadounidenses. Su plan de volver a traer a Sicilia a la familia Inzerillo, uno de los clanes perdedores de la guerra de los 80, no fue bien vista desde el lado opositor.
Su hijo Sandro, de 32 años, estaba en búsqueda y captura desde 1998, cuando escapó a una investigación de la policía en el barrio de Mondello. Estaba considerado el brazo derecho de su padre.El territorio de los Lo Piccolo comprende la parte noroccidental de la zona matropolitana de Palermo, las familias de los pueblos de Capaci, Carini, Isla delle Femmine, Villagrazia di Carini, Sferracavallo, y Partanna-Mondello. Tras la captura del capo Vincenzo Virga la influencia de Lo Piccolo ha llegado a algunas zonas de la provincia de Trapani, territorio que se le supne al otro gran exponente de Cosa Nostra, Matteo Messina Denaro.
martes, octubre 16, 2007
DIME CON QUIEN ANDAS...

Hay personas que son simpáticas, e incluso admiradas por la gran audiencia, sin más mérito que el éxito. Uno de ellos es Flavio Briatore, patrón del equipo Renault, que fue llamado a delcarar por la Direzione Antimafia, en Palermo. No tiene desperdicios lo declarado por una de los grandes capos de la F1. Conoció en New York a miembros de la familia mafiosa Genovese, de la familia mafiosa Gambino, a Felice Cultrera, manager de Catania iinvestigado en el pasado por drogas y tráfico de armas. Briatore conoció a muchos de ellos a finales de lso 70 y los 80, pero dijo que nunca tuvo ninguna relación económica o de negocios con ninguno de ellos. La investigación en la que Briatore fue llamado a delcarar busca la pista del reciclaje de dinero de Cosa Nostra. Por eso pregunaron a Briatore por muchos de sus amigos italianos en el extranjero, grandes testaferros y hombres de negocios de esos que ganan las listas de éxito. A Briatore le peguntaron por las relaciones entre algunos hombres de dudosa reputación -aunque la de Briatore es excelente- y contestó como en las películas. Cito textualmente: "Cipriani conoce a Cultrera y conocía bien al hijo de Angelo Bonnano (capo mafioso), creo que corría también para el equipo de Cipriani...No creo que Cultrera sea miembro de la familia de Genovese, ni de la de Gambino". Parece un diálogo de Uno de los nuestros, pero es Briatore largando sobre sus amigos.
miércoles, septiembre 12, 2007
Cuando sonaban las explosiones





Todas estas imágenes rememoran los años en los que el lado militar de Cosa Nostra optó por hacer la guerra abierta al Estado. Bombas, como en Irak ahora. Bombas en monumentos. La iglesia de San Giovanni Laterano, en Roma, la galería Ufizzi, en Florencia. Bombas a jueces y funcionarios del Estado como única salida para mantener el régimen. Los Corleoneses optaron por la guerra abierta porque era la angustiosa manera de mantener el poder, de no ser barridos por sus aliados. Porque habían fallado, porque habían perdido la batalla anterior. En Cosa Nostra no te llega una carta de despido. Si alguien no cree en tí, te elimina, y se coloca él. Antes de que eso ocurriera los corleoneses se pusieron a dejar bombas en todas partes. Una de ellas falló delante del estadio Olímpico de Roma, en un Roma-Lazio. De haber explotado tal como estaba preparado lo hubiera hecho en medio de un auténtico gentío.
lunes, septiembre 03, 2007
LOS AMIGOS DE AMIGOS...

sábado, septiembre 01, 2007
A VER SI ME EXPLICO

martes, agosto 21, 2007
Ahora 'Ndrangheta
sábado, agosto 11, 2007
Arrestos del clan Lo Piccolo
jueves, junio 14, 2007
Movimiento en Palermo, asesinado el boss de Porta Nuova

jueves, mayo 17, 2007
IMÁGENES DE LA VILLA DE WALTER SCHIAVONE
jueves, mayo 03, 2007
Cine y criminales
Cosimo Di Lauro, del clan dirigente de SecondiglianoCosimo Di Lauro, uno de los boss del clan de Secondigliano fue detenido vestido como el personaje de El Cuervo que encarnara Brandon Lee. Saviano cuenta cómo un día después todos los jóvenes de las calles del barrio llevaban esa imagen en el fondo de pantalla del móvil. Con coleta, con gabardina, vestido de negro. Un boss moderno encarnando la imagen de hombre omnipotente e inmaculado capaz de dominar el poder en la tierra donde todo se puede y todo se tiene.
Walter Schiavone, del clan casertano de Casal di Principe, se hizo construir una villa igual a la que Tommy Montana luce en El precio del Poder. Las mismas columnas, los mismos mármoles, la misma fuente en la que Montana muere en el final del film.
La mitología del cine llega a las calles, a los palacios y a la mentalidad de boss y killers. No eran así, no se parecían a nadie, salvo a ellos mismos. Ahora tienen claro cuál es el modelo a explotar: el cine les ayuda a mostrarse como quieren ser, aunque la realidad no sea el cine.Saviano cuenta la historia de dos chavales que en Casal di Principe comienzan a comportarse como verdaderos delincuentes. No llegan a los quince años, pero pasan el día reproduciendo escenas de sus películas favoritas. Pelean con cualquiera, dan palizas a novios y novias cuyo único delito ha sido pasar junto a ellos por la calle. Pronto los boss les llaman al orden, y no para felicitarles. Acabarán con un tiro entre ceja y ceja, “como en el cine”, dice Saviano. Como Joe Pesci en Uno de los nuestros, como Montana en El Precio del poder. Pero la vida no es el cine, y aquí se muere de verdad. Los cuerpos de los dos adolescentes se dejan en la playa, donde las gaviotas y los perros puedan comer algo extra. Saviano dice que eso ya no sale en las películas. Y es verdad.
jueves, abril 26, 2007
Mafia mediática, mafia burguesa, por Roberto Scarpinato
La censura de los medios de régimen Para comprender cómo es posible tramar tan colosal timo cultural que induce a engaño a la opinión pública nacional y hasta a algunos agentes culturales de buena fe, cabe la siguiente reflexión: que el saber, y más concretamente, el saber sobre la mafia, no ha sido jamás inocente ni neutral. El sistema mediático y cultural que crea el objeto mafia y la percepción colectiva de la mafia no es un mundo aparte, sino que refleja en su seno las mismas relaciones de poder que existen en el mundo político de la sociedad. La estrategia que ha adoptado desde siempre este sistema de poder, que se ha vuelto especialmente refinada en estos últimos años, ha consistido en centrar todo el foco informativo en Provenzano, convertido en el icono mediático polarizante que ha permitido oscurecer todo lo demás. Con la expresión “todo lo demás” me refiero al renovado papel hegemónico que ha adoptado la burguesía mafiosa, la cual ha vuelto a ser hoy, tras la década del paréntesis corleonés, la de siempre en la historia de la mafia: el pilar central del sistema del poder mafioso.A propósito de oscurecimiento, durante años la RAI y las televisiones privadas han ejercido una censura sistemática de todos los casos criminales en los que estaba implicada la burguesía mafiosa. Pongo sólo unos ejemplos. Si le preguntamos a un ciudadano de Bolonia o de Padua o de Roma qué pasó por fin con el proceso Andreotti, nueve de cada diez respuestas son que la de Andreotti fue una absolución definitiva. Y si este ciudadano llega a saber que, por el contrario, con sentencia firme se ha comprobado que Andreotti mantuvo relaciones orgánicas con la mafia hasta 1980 y participó en reuniones con jefes mafiosos en Sicilia en las que se planeaba el asesinato del presidente de la Región [Sicilia] Piersanti Mattarella, te mirará incrédulo y asombrado.¿Cómo se ha podido producir esta obra maestra de la desinformación masiva? Me detengo en este aspecto porque constituye un prototipo de la desinformación de régimen. Todas las audiencias del proceso Andreotti fueron grabadas con cámaras de televisión. El presidente del tribunal, al inicio del proceso, para evitar que la sala de la audiencia se transformara en un campamento ocupado por decenas y decenas de operadores de televisión de todo el mundo, autorizó sólo a la RAI a grabar las sesiones, imponiéndole que las cediera a las televisiones privadas. Pues bien: al final del proceso se impidió que se dedicara un programa de la famosa serie de la RAI Un giorno in pretura [Un día en el juzgado] al proceso Andreotti. De modo que los italianos han podido ver numerosos programas de esta serie dedicados a crímenes pasionales, robos o violaciones, pero se les ha negado ver una síntesis del que se se conoce como “proceso del siglo”.La televisión alemana pidió a la RAI una copia de las grabaciones televisivas previo pago. La RAI negó la autorización. Bruno Vespa [presentador de Porta a porta , tertulia nocturna de RAI 1 en onda de lunes a jueves (n.del t.)] dedicó un programa triunfal a la absolución de Andreotti en primera instancia. No obstante, cuando en segunda instancia y en casación Andreotti fue condenado por colusión con la mafia hasta 1980, Vespa dedicó dos programas al Padre Pio y a la vertiginosa subida del precio de las hortalizas en Italia. Lo mismo hizo Vespa cuando Marcello Dell’Utri fue condenado en primera instancia a 9 años por colaboración con la mafia. Esa noche dedicaron el programa, si no recuerdo mal, a la sexualidad de los cincuentones. El historiador Nicola Tranfaglia ha contado las gravísimas dificultades que ha tenido que superar para encontrar un editor que le publicase un libro sobre el proceso Andreotti. La actriz Piera Degli Esposti afirmó que, como consecuencia de fortísimas presiones, hubo de renunciar a montar un espectáculo teatral sobre el proceso Andreotti. Seguro que todos recuerdan la polémica que generó un programa de ReportEl reportaje de Mariagrazia Mazzola explicaba cómo en Sicilia el pago del pizzo [el “impuesto” mafioso] era un fenómeno de masas. Al cabo de una semana se urdió un programa de “reparación” durante el cual fueron entrevistados algunos empresarios que declararon no haber tenido contacto alguno con la mafia. Quiso el azar que 15 días después la Fiscalía de Caltanissetta, en el transcurso de una investigación sobre la mafia, verificara que estos empresarios estaban involucrados en el pago de sobornos. Recordemos también la censura de la RAI del programa [ “La Matanza” Blu Notte ] de Carlo Lucarelli dedicado a los inductores de las masacres y la censura reciente de la serie sobre Falcone.Estos son sólo algunos de los episodios más conocidos. Pero los periodistas que trabajan en la RAI cuentan en petit comité , cómo viven en persona la censura cotidiana de las noticias de mafia relativas a la mafia política y los profesionales liberales; una censura que a veces consiste en cortar los reportajes, otras en edulcorarlos, otras en retransmitirlos entrada la noche. Como demostración de que el sistema mediático y cultural italiano reproduce en sí mismo las relaciones de fuerza que el sistema político, recuerdo que el último informe de la Comisión Parlamentaria Antimafia, aprobado por la mayoría del centroderecha, llegó al extremo de negar de hecho el carácter estructural del vínculo entre mafia y política, reduciéndolo a una situación transitoria –leo textualmente— “ligada a condiciones de incultura, escasa movilización, tensiones sociales y momentos de crisis moral y económica”.Esta censura sistemática en lo tocante a la mafia burguesa por parte de los medios del régimen tiene su exacto equivalente en la información en sentido único acerca de la mafia militar con el ininterrumpido anuncio publicitario sobre Provenzano, elevado a símbolo totalizador de la mafia. La culminación de esta estrategia ha sido, según mi parecer, la captura de Provenzano dentro de su refugio de Montagna dei Cavalli. No sé si la vieron ustedes. Vuelvo a casa, enciendo la televisión y tengo la impresión de que se ha montado una reproducción del refugio en un estudio de televisión. Creo que es de pésimo gusto. Cuando se amplía la panorámica no puedo dar crédito a mis ojos. ¡Era ni más ni menos que el refugio de Provenzano! A un lado se veían agentes de la policía científica con buzos blancos buscando huellas, al otro una manada de periodistas y cámaras tocándolo todo. Las cámaras se recreaban obsesivamente en cuencos sucios de requesón o en el mobiliario y los cachivaches rústicos del refugio de Provenzano. El mensaje cultural era explícito y unívoco: ¿habéis visto lo que es la mafia? Una historia de baja estofa criminal y antiguos pastores como Provenzano que viven en casas de labranza como esta, que todavía apestan a establo. Mensaje amplificado a lo grande los días siguientes. En el programa de la cadena 7 Otto e mezzo , presentado por Giuliano Ferrara, los contertulios, entre carcajadas, guiños y codazos, derrochaban sarcasmo al hablar de todos los magistrados que durante estos años han sostenido teoremas según los cuales la mafia es una historia que atañe a los profesionales liberales.
Burguesía mafiosa y burguesía nacional de régimen Con esta premisa, es evidente que abordar el problema del futuro de la mafia partiendo de la captura de Provenzano y teniendo en cuenta únicamente los equilibrios internos de la mafia militar y popular significa caer en la trampa cultural urdida por los aparatos de régimen. Significa picar el anzuelo de los estrategas de la desinformación forjada con una información de sentido obsesivamente único. Estoy convencido de que el futuro del sistema del poder mafioso no se decide en torno al destino de un Provenzano hoy, de un Riina ayer, de un Luciano Liggio anteayer. Quien conoce la historia de este país sabe que el presente y el futuro de la mafia, hoy como ayer, se decide más bien en la evolución interna de la burguesía mafiosa, uno de los componentes estructurales de la burguesía nacional de régimen. Quien conoce la Historia con mayúscula de este país sabe que la historia de la mafia no es sólo un asunto de baja estofa judicial, sino sobre todo la historia de sectores de una de las clases dirigentes más violentas de Europa, que desde la unidad de Italia hasta hoy ha usado la violencia mafiosa para bloquear los procesos de renovación política que ponían en peligro el sistema de poder basado en los privilegios y la injusticia social. Es la burguesía mafiosa la que, en la inmediata posguerra, ordena la matanza de Portella della Ginestra después de que la izquierda ganara las elecciones regionales de 1947. Y es la burguesía nacional la que encubre después a los instigadores políticos a nivel nacional. Esa matanza y las decenas de asesinatos de sindicalistas del mundo político y campesino cerraron para siempre una etapa política, condenando al movimiento campesino al atraso e inaugurando el centrismo tanto en Roma como en Palermo. Desde entonces la izquierda no volvió a ganar las elecciones y quedó condenada a ser una fuerza minoritaria que oscilaba entre la oposición y el compromiso. Cuando, unos 30 años después, Piersanti Mattarella, siguiendo los pasos de Moro, intentó abrir las puertas del gobierno a la izquierda, la burguesía mafiosa, una vez más, cometió un asesinato político-mafioso que cerró para siempre en el ámbito nacional la etapa de los gobiernos de solidaridad nacional.El proceso Andreotti ha fotografiado y entregado a la historia este asunto dramático. La reuniones en las que se discutió sobre el asesinato de Mattarella y en las que participan los jefes de la mafia militar, los máximos exponentes de la burguesía mafiosa de la época, Lima y los primos Salvo y el símbolo vivo del poder político nacional Giulio Andreotti, no son sólo un capítulo importante de un asunto procesal, sino el fotograma que resume y simboliza toda una historia nacional. Si queremos entender qué ha sido la mafia, qué es hoy y qué será mañana, tenemos que dejar a un lado los requesones y las próstatas de Provenzano que nos han propinado los aparatos culturales de régimen y entablar una reflexión, un debate nacional serio sobre este y otros asuntos. Debería quedar claro a todos que hace más de un siglo habríamos podido librarnos de los Provenzanos de ayer y hoy si no hubieran gozado, en Palermo como en Roma, de la protección de los vértices del poder regional y nacional.
De Calciopoli a los listillos del barrio: Sicilia marca la pauta Lo más grave de todo es que Sicilia marca la pauta. Los casos judiciales de estos últimos años a nivel nacional, desde Calciopolii a la bancopoliii de los listillos del barrio, del caso Savoia al caso Parmalat, de la reciente corrupción descubierta en Apulia al caso Sismi, dibujan el perfil de una Italia en la que amplios sectores de la clase dirigente están aglutinados en una asociación criminal que toma prestado, al menos en parte, el método mafioso para llevar a cabo operaciónes bancarias, conquistar sectores de mercado, hacerse con el control de las contratas y obtener ilícitamente financiación pública para librarse de los adversarios políticos. Asociación con fines delictivos que a veces parece parte de una red más vasta.El método mafioso a veces se distingue claramente. Refiriéndose a una reciente investigación que le ha llevado a pedir la detención del antiguo presidente de la región de Apulia por corrupción, el fiscal adjunto de Bari ha declarado textualmente: “Hemos encontrado un modo de administrar comparable a la organización de una cúpula destinada a favorecer el interés privado de unos pocos”. En otros casos el método mafioso queda patente al leer las transcripciones de escuchas telefónicas en las que unos personajes del mundo de la delincuencia son capaces de condicionar sectores enteros gracias al poder de intimidación que les otorga su pertenencia a importantes grupos de presión. Lo cual pone en evidencia que el problema de la mafia es nacional, contrariamente a quienes sostienen que su ámbito es regional. Se cumple así la previsión de Sciascia, quien decía que cada año que pasa la mancha de aceite sube un poco más hacia el norte. Al explicar el sentido de su novela El contexto , en la que denunciaba la “mafiosación” insidiosa de la sociedad italiana, el escritor describía así Italia: “Un país donde ya no tenían curso las ideas, donde las ideologías se reducían, en política, a meras denominaciones en el reparto de papeles que se asignaba el poder, donde sólo contaba el poder por el poder. Pueden ser sicilianos e italianos la luz, el color, los accidentes, los detalles; pero la sustancia quiere ser la de un apólogo sobre el poder, sobre el poder que se difumina en la forma impenetrable de una concatenación que podemos llamar, a grandes rasgos, mafiosa”. (...)
El peligro de una “democracia mafiosa” En el mundo de la política, gracias a la reforma electoral, favorecida por la cerrazón del centro-izquierda en las primarias, todo el poder se ha concentrado en manos de unas reducidas oligarquías de partido, de cúpulas de partido. En el Parlamento, una docena de personas elaboran las listas al margen de cualquier proceso democrático y deciden por su cuenta quién debe ser elegido. Mario Pirani ha escrito al respecto que hemos vuelto a los tiempos de las monarquías decimonónicas, cuando el nombramiento del Parlamento era una concesión graciosa del monarca. En el mundo del trabajo, con la ley Biagi, se ha producido una auténtica institucionalización del caporalato.iii En el mundo de la magistratura todo el poder se ha concentrado en manos de 26 fiscales, pequeños césares convertidos en los únicos titulares del poder penal. La fascistización y la feudalización del estado de la sociedad civil ha sentado las bases para la creación de la sociedad de la obediencia, una sociedad que gira en torno a la relación amo-cliente, soberano-súbdito. Si tenemos en cuenta que el sistema mafioso se basa precisamente en esta lógica, en hacer prevalecer el poder personal sobre el poder impersonal de la norma, el interés personal del clan sobre el interés público, en la cultura de la obediencia y la sumisión a los jefes, se comprende cuál es el motivo cultural y sistémico de la proliferación del método mafioso a escala nacional que profetizaron Sciascia, Pasolini, Tranfaglia y otros.Con estas premisas, me parece evidente que hoy como ayer el futuro de la antimafia no se decide en Palermo, sino en Roma. Cuando las políticas criminales y la acción judicial deben medirse con fenómenos criminales que, como la mafia, tienen una profunda raigambre social y macropolítica, sólo pueden incidir en los efectos, pero no en las causas. Hoy más que nunca, frente a la degradación autoritaria y feudal del sistema político italiano, no es posible, a mi entender, siquiera imaginar una estrategia antimafia si antes no se restablecen las condiciones para la acción democrática. Esta acción democrática pasa por una sistemática “desmafiosación” del sistema político y cultural italiano. (Uso este término, “desmafiosación”, en la acepción de Sciascia y Tranfaglia.) O si se prefiere, pasa por la eliminación sistemática de todas las toxinas introducidas durante estos años en el ordenamiento. Toxinas como la institucionalización del conflicto de intereses, la legalización de la ilegalidad de la clase dirigente, el secuestro de la soberanía popular, la creación de un derecho desigual, la feudalización del tejido institucional, el amordazamiento de la información libre, la precarización de las relaciones laborales, la sustitución del poder impersonal y general por el poder personal de los jefes, la sumisión de la magistratura al control oblicuo de la política, la legitimación cultural de la corrupción y de la relación entre mafia y política mediante la candidatura y la elección de sujetos procesados y condenados por corrupción y mafia. Si no se eliminan pronto estas toxinas del ordenamiento, del tejido institucional italiano, el método mafioso, a mi juicio, está destinado a ser un componente estructural de la política y la sociedad italiana y podremos encaminarnos alegremente por la senda de lo que algunos analistas políticos llaman “democracia mafiosa”. Parece un oxímoron, pero no lo es. Los ayuntamientos disueltos por la mafia son un ejemplo de “democracia mafiosa”. En el fondo, si la denostada Propaganda 2iv de los años ochenta se ha convertido en estado, si lo que hasta hace diez años parecía política-ficción se ha hecho realidad y ya nos hemos acostumbrado a convivir con ello, ¿por qué no habríamos de acostumbrarnos también a una burguesía mafiosa? Quizá no sea descabellado imaginar que en ese hipotético futuro el denostado Provenzano también reivindique su rehabilitación, como precursor clarividente y padre fundador de la nueva constitución material de la nación.Notasi Fraude deportivo consistente en arbitrajes amañados descubierto en mayo de 2006 tras unas escuchas telefónicas a Luciano Moggi, dirigente del Juventus.ii Conjunto de escándalos financieros que tuvieron lugar en Italia a partir de julio de 2005 con motivo de las opas a los bancos Antonveneta y Banca Nazionale del Lavoro.iii Caporalato: sistema de explotación de mano de obra, sobre todo agrícola, reclutada ilegalmente por intermediarios (caporali) y pagada por debajo del salario mínimo. iv Logia masónica secreta dirigida por Licio Gelli a la que pertenecían 953 nombres destacados de la política, la economía, el ejército, el mundo editorial y la justicia italianas. Entre los documentos que se encontraron figuraba un “Plan de renacimiento democrático” que establecía las fases para hacerse con el control del estado.
Roberto Scarpinato fue uno de los fiscales del proceso a Andreotti. Es uno de los pocos magistrados en activo de la “vieja guardia” contra Cosa Nostra. Actualmente sigue trabajando en la fiscalía de Palermo.Fuente: http://www.adistaonline.it/index.php?op=articolo&id=28480Traducido para EncontrArte por Gorka Larrabeiti y Juan Vivanco, miembros de Cubadebate, Rebelión y Tlaxcala . Este artículo se puede reproducir libremente a condición de respetar su integridad y citar a sus autores y la fuente.
jueves, marzo 29, 2007
“La mafía è viva” Encontrado un arsenal de Cosa Nostra.

Al mismo tiempo, la ciudad de Messina vivía el arresto de 23 personas por un delito de usura, extorsión y droga. No lo escribo hoy porque sea más importante que las operaciones de ayer o de mañana. Es el pan de cada día. En Europa. Como si nada.
martes, marzo 20, 2007
REPORTAJE EN 'EL PAÍS'
miércoles, marzo 14, 2007
El Código Provenzano, en las librerías
Números, letras del alfabeto, citas bíblicas, referencias a Jesús, están todos en un nuevo libro del magistrado siciliano Michele Prestipino, que trata de revelar los misterios de la mafia que salieron a la luz con el arresto de Bernardo Provenzano, en abril del año pasado.
"El Código Provenzano," que llegó a las librerías italianas el jueves, usa docenas de "pizzini," pequeños trozos de papel, que el jefe de la mafia escribía para comunicarse con sus tenientes, para intentar reconstruir la historia reciente de la organización criminal de Sicilia.
"Esta no es simplemente vista en primer plano por parte de gente de afuera, esto es la Cosa Nostra explicada por la Cosa Nostra, la mafia explicada por los mafiosos en sus propias palabras," dijo Prestipino a Reuters en una entrevista telefónica desde Palermo, capital de Sicilia.
"Tenemos ahora lo que equivale al mayor archivo de la mafia de la historia," agregó.
Provenzano fue el líder indiscutido de la mafia siciliana desde 1993 hasta que su arresto, el 11 de abril del 2006, puso fin a 43 años en el negocio.
Cuando la policía finalmente lo pescó en su finca cerca de la ciudad de Corleone, que cobró fama en las películas de "El Padrino," su "centro de comando" definitivamente no era de alta tecnología.
El arsenal que Provenzano blandía para dirigir la mafia consistía en dos máquinas de escribir, una manual y otra eléctrica, un diccionario y una copia de la Biblia llena de etiquetas, subrayados y anotaciones sobre versículos del Antiguo y Nuevo Testamento.
Una tabla rústica de madera servía como escritorio sobre la que descansaban una casilla de entradas y otra de salidas, con las que le seguía el rastro al negocio.
MANTENLO ENTRE TUS DEDOS
Los "pizzini," escritos a máquina en papel cebolla y doblados decenas de veces hasta que pudieran incluso entrar entre dos dedos del pie, eran sellados con cinta transparente y enviados a través de una cadena de mensajeros.
"El lenguaje que usaba es el único instrumento que tenemos para entender la personalidad del hombre que encabezó por más de 10 años una de las organizaciones del crimen más poderosas," dijo Prestipino, quien escribió el libro junto al periodista Salvo Palazzolo.
Provenzano, quien abandonó la escuela en Corleone después de segundo grado, a menudo escribía en un italiano con errores gramaticales. Asignaba números del dos al 164 para sus cómplices, él era el uno, y muchos de ellos no sabían qué cifra refería a quién.
Uno de los cómplices más misteriosos era conocido como "el adorado Jesucristo." Figura en varias notas, en las que Provenzano le agradece por sacar a la mafia de aprietos.
"No sabemos si 'el adorado Jesucristo' es una persona o un grupo," dijo Prestipino. "Cuando escribía a sus subordinados, nunca revelaba las identidades."

