lunes, septiembre 03, 2007

LOS AMIGOS DE AMIGOS...


Son mis amigos. Vaya lío. De la entevista publicada por El País al magistrado Gherardo Colombo me quedo con la lección de ética de la parte sana, que también es grande, en la sociedad italiana. Cuando vean en la televisión imágenes de los capos, de los boss camorristas, sicilianos o calabreses, no piensen en sus jefes como pastores, campesinos o "provenzanos" que viven en una casona de campo. Piensen en Giulio Andreotti, gurú de toda la política italiana desde que acabara la Segunda Guerra Mundial, y culpable de colaboración con la mafia mientras fue primer hombre del Gobierno. Aunque el delito haya prescrito también. Piensen en Salvo Lima, honorable de la sociedad siciliana, Eurodiputado cuando tuvo que alejarse de sus amigos de Cosa Nostra, y muerto a tiros después por el feo hecho a quienes cayeron en el maxiproceso. Piensen en la Logia P2, a la que perteneció la crème de la crème de la industria, la banca y el Vaticano, con los servicios secretos a sus pies; jefes como Gelli y como Silvio Berlusconi. Apunten alto para buscar a alguno moviendo los hilos, porque ahí están los jefes, los protectores. Los sicarios disparan confiados, porque saben que alguien hará algo por ellos si pueden.

2 comentarios:

Gabriel V. Pasquale dijo...

Inteligente puntualización sobre la profunda relación existente entre mafia y políticos e instituciones del Estado.
España ha seguido los pasos de Italia, sin que hasta la fecha hayan surgido los jueces y los policías anti-mafia que se jueguen su vida por erradicar la corrupción.
Ojalá hubiera muchos blogs como éste.
Gracias por su lucidez.
Saludos cordiales

Marcelo Ortega dijo...

Gracias por los halagos, y sí, la corrupción no es ajena aquí donde nos hayamos. Esperemos que, al menos, las conciencias cambien. Un saludo.