jueves, enero 24, 2008

CAE PRODI... Y ALGUNOS DICEN "POR FIN"



Si no recuerdo mal –hablo de memoria- el gobierno Prodi es el número 53 en Italia desde que acabara la segunda guerra mundial. Medio siglo, cincuenta gobiernos. La única legislatura acabada fue la de Silvio Berlusconi, es decir, la anterior a esta de Prodi que agoniza. Dos cosas sobre lo visto. La vergüenza de los democristianos, que abandonan a Prodi después de la crisis que ha producido el hecho de que su portavoz, el ministro de justicia, Clemente Mastella, hubiera de dimitir por su implicación en el caso de su esposa. Su salida del gobierno no ha sido sino un golpe devuelto, en forma de crisis de estado. Si la justicia ha actuado contra el Udeur, su partido, el Udeur entiende que se necesita un gobierno que imponga otra justicia. Y segunda consideración, esta dedicada a expertos, analistas e inútiles de todos los países, también el nuestro: no han acertado. Todos decían y decían que la mayoría ajustada de Prodi se rompería por sus “peligrosas amistades” con comunistas y eurocomunistas. Ellos harían caer el gobierno, predijeron. Prodi tenía que acercase al centro, a los socialistas cristianos, decían. Aquí está el final. En un 90% de probabilidades habrá elecciones. Una vez más, el país es tomado por algunos partidos como un tablero de juego donde ganar y perder bazas de poder. Industriales que prestan apoyos, banqueros que cambian de amigos, socios peligrosos y clientes a los que contentar. ¿A alguien le es familiar este discurso?

lunes, enero 21, 2008

CUFFARO, CONDENADO A CINCO AÑOS


Es difícil imaginar, pero puestos a imaginar un lunes por la mañana, se puede pensar en un presidente regional que, después de ser condenado por: revelar secretos de la policía a personas investigadas por su relación con Cosa Nostra; favorecer conscientemente a determinadas personas, como Michele Aiello o Giusepe Guttadauro, el primero responsable de la sanidad siciliana, reconocido y acusado como enlace político de Cosa Nostra, el segundo capo mafioso de Brancaccio y testaferro del mismísimo Bernardo Provenzano; imaginemos a un presidente que, después de haber anunciado que dimitiría si era condenado, ahora dice que no lo hará porque la condena le relaciona con personajes particulares, no se habla en la sentencia de “favorecer a Cosa Nostra”, sino a singulares hombres de honor. Toma castaña. Un jefe político, representante de todos los sicilianos, auto erigido combatiente de la mafia, es condenado a cinco años por todo esto y se queda en su lugar. La culpa, una vez más, no es suya, sino de jueces, magistratura periodistas... Salvatore Cuffaro, presidente de la región de Sicilia, del partido UdC, se queda en su puesto. Espero que alguien fuera de Italia se acuerde de él cuando se habla de mafia, de política, y de relaciones, de amigos y amigos. Estos son los protectores. Gente como Cuffaro, y sus amigos banqueros, industriales, médicos de renombre... Ellos son el tercer nivel, que diría Falcone, el nivel más alto que maneja a los pardillos que luego disparan y aparecen esposados en un coche de Carabinieri, y que los medios presentan como los malos malísimos.

jueves, enero 17, 2008

Clientelar, chaquetero y trincón...

Sandra Lonardo, esposa de Mastella, arrestada en casa pero sonriente

Tomo las palabras del título de este artículo de una información de Vocento en la que se da cuenta de la dimisión del ministro de Justicia italiano, Clemente Mastella. Su esposa, Sandra Leonardo, está bajo arresto domiciliario. No es una nessuna, como dicen en Italia, es la presidenta del Consejo Regional de Campania, región cuya capital es Nápoles. La acusación para el ministro de Justicia no es moco de pavo: tráfico de influencias en la sanidad pública. Hay opiniones para todos los gustos, como que el partido de Mastella, Udeur (Unión de Democráticos por Europa), no se diferencia mucho de una asociación para delinquir, delito recogido en el código penal. La sanidad, otra vez. La misma que se recoge en un excelente documental, La mafia è bianca, que explica cómo se ha gestado una red de clínicas privadas en manos de amigos de los amigos en toda Sicilia, con millones y millones de fondos públicos. Al mismo tiempo, se ofrecen imágenes de los hospitales públicos de Palermo; lo más parecido a Zaire, Kenia o Mozambique.
La noticia de tráfico de influencias en la sanidad vinculada al partido de Mastella, y más en Campania, no creo que añada nada nuevo. La respuesta de Mastella, tampoco; a saber, persecución de los jueces, una vez más. Cada vez que un juez instruye un caso en Italia contra un político o parte de una administración se le acusa de todo: comunista si ataca a Forza Italia, derechista si ataca a Prodi, comunista si ataca a Prodi, comunista si ataca al centro; y buen juez si se dedica a mirar por la ventana. Cuando los jueces no miraban por la ventana ya sabemos lo que ocurrió, pero todavía Berlusconi mantiene la tesis de que hubo una “politización” de la justicia dedicada a su persona a su partido, y a todo lo demás. Recuerdo un debate en la televisión, allá por al año 91, en que se discutía sobre Sicilia, sobre la relación entre política y mafia. En el plató estaba Giovanni Falcone, además de periodistas dedicados en esos años a lo que había que dedicarse, al fenómeno mafioso y su relación con las instituciones. En medio del debate se da la palabra a alguien del público, que a grito pelado acusa a esos periodistas y a la magistratura de “crear un movimiento para destruir la mejor clase política de Democracia Cristiana, la que va a conseguir que Sicilia camine adelante”. Un año después Falcone saltaba por los aires, y otros más. Se desmanteló todo lo hecho por los jueces de instrucción. Ese hombre, el del público, no era un nessuno tampoco, sino Totù Cuffaro, después presidente de Sicilia. Ese que todavía hoy se atreve a decir que hay que “honrar la memoria de Falcone”. Como si no tuviéramos memoria.La clase política italiana, la gobernante, sigue en condiciones de calificarse con esas tres palabras del título, las que califican a Mastella y a muchos otros: Clientelares, chaqueteros, trincones.

jueves, enero 03, 2008